Actualmente España está apostando por los inversores rusos, convirtiéndose incluso en fuente de inspiración para el legislador español. La estrategia principalmente se basa en dos factores: el gran excedente inmobiliario en España (casi 700.000 viviendas) acompañado de la parálisis de la demanda nacional y el creciente poder adquisitivo de los rusos. 

Para atraer a los compradores extranjeros el gobierno español está estudiando la posibilidad de conceder el permiso de residencia para aquellos extracomunitarios que adquieran una vivienda  a partir de 160.000  euros.

El delegado del Gobierno de Rusia en España para Asuntos Económicos y Comerciales, Alexéi Rubinchik, considera que la modificación planteada influirá positivamente en la demanda rusa, basándose en la exitosa experiencia de Letonia.

Asimismo, ha calificado la medida no solamente como una herramienta eficaz para aligerar el stock inmobiliario, sino también como un paso hacia el desarrollo integral de la economía global. En la misma línea, señaló que la inversión extranjera fomentará el consumo y por ende, el nivel de vida de los españoles.

Por otra parte, el delegado se ha expresado a favor de la retroactividad de la medida, considerando que sería injusto y discriminatorio no conceder el permiso de residencia a quienes han comprado ya un inmueble, valorado por encima de 160.000 euros.

En la actualidad, los propietarios de casas en España, gozan de un visado múltiple anual que les permite realizar varias entradas, así  como permanecer en el país hasta 180 días al año (90 días por semestre). Carecer de permiso de residencia supone dificultades para matricular un vehículo o contratar un seguro.

El sector privado ruso también se ha mostrado optimista, aunque la opinión no ha sido del todo homogénea. Según las consultas realizadas, el colectivo ruso se puede dividir en tres categorías: profesionales del sector inmobiliario; potenciales compradores con poca/nula vinculación con España; potenciales compradores con bastantes conocimientos sobre el país.

Los profesionales coinciden en que esta medida aumentará el interés  existente a día de hoy,  aunque sin generar una demanda masiva, ya que la expectativa de la obtención del permiso de residencia no sería un factor preponderante para el comprador ruso.

Asimismo, desde el punto de vista de Grigori Poltarak, presidente de Russian Guild of Realtors,   se trata de una medida muy oportuna y actual. Considera que una vez establecido el régimen sin visados (actualmente en negociación), duda que el permiso de residencia tuviera el mismo valor.

Respecto al precio mínimo establecido las opiniones varían. Así, Poltarak  señala que se trata de un precio razonable y competitivo.

En cambio,  Ekaterina Shkolyar, agente inmobiliario moscovita, considera que es demasiado elevado para sus clientes, en general orientados a precios en torno a los 100.000 euros. Por otra parte, la posibilidad de obtener permiso de residencia para todos miembros de familia es una preocupación común.

Los ciudadanos pertenecientes al segundo grupo, interesados en una vivienda en el extranjero, están entusiasmados con la noticia.

El tercer grupo no se muestra muy ilusionado, siendo su opinión más crítica. El umbral establecido les parece demasiado alto, teniendo en cuenta la actual tendencia a la baja.

Una de las principales preocupaciones es el coste de mantenimiento de la vivienda adquirida (impuestos, gastos de comunidad, etc.). Asimismo, los potenciales compradores familiarizados con España plantean algunas preguntas: ¿cuál es la duración del permiso de residencia?, la necesidad de acreditar los medios de vida, ¿cuántos propietarios podrán registrar un inmueble? o si todos los propietarios del mismo inmueble podrán optar por el permiso de residencia…

Hasta ahora se ha observado la preferencia de los rusos por las costas. Se espera que se mantenga esta tendencia y que la medida tenga especial efecto en la Costa del Sol (preferida por el segmento alto)  y la Costa Blanca (orientada más al cliente de clase media).

Asimismo, cabe señalar que la existencia de un vuelo directo y de una infraestructura educativa es especialmente valorada por el público ruso.

Sin conocer los términos, es difícil predecir el efecto de la medida, pero está claro que no habrá una oleada de inmigrantes atraídos por los papeles, ya que es una formula demasiado costosa.

Se puede obtener el permiso de residencia europeo a través de la compra de vivienda en Letonia, invirtiendo tan sólo en torno a 70.000 euros.

La profunda crisis inmobiliaria rompe todos los esquemas

No hace mucho, para ciudadanos rusos (especialmente si se trataba de mujeres solteras menores de 40 años) obtener un visado en el Consulado Español era prácticamente inviable.

El significativo número de visados denegados llevaba a los rusos a viajar a España con visados expedidos en otros países del espacio Schengen, en particular, Grecia, Italia o Alemania. Dicha política trataba de dificultar/impedir el acceso de inmigrantes irregulares al territorio español.

Quién lo iba a decir, pero hoy Rusia ha pasado de ser considerado un proveedor de inmigrantes irregulares a ser una importante fuente de inversión.

Pues tal como ha confirmado el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, la iniciativa de otorgar permisos de residencia a los compradores de inmuebles está especialmente enfocada al mercado ruso y chino.

 Alina Bondarenko es abogada y técnico en comercio exterior.