¿Cómo será la reforma militar del nuevo ministro de Defensa?

11 de noviembre de 2012 Mark Galeotti, en exclusiva para Rusia Hoy
Serguéi Shoigu ha sido un hombre fiel a Putin, que ha sido capaz de resolver difíciles problemas. Aunque está por ver cómo se desenvuelve en su nuevo puesto.

Haz clikc en la imagen para aumentar

Dibujado por: Elkin

 

Serdiukov fue destituido, aparentemente, por acusaciones de malversación de fondos de la empresa Oboronservis del Ministerio de Defensa. Serdiukov parecía disfrutar del pleno apoyo del presidente Vladímir Putin. Pero algo ha hecho cambiar las cosas de repente.

 

No fue porque el alto mando militar despreciara a Serdiukov. Han estado quejándose durante años y de un modo que cuanto más lo hacían, él lo utilizaba como prueba de que en realidad estaba haciendo su trabajo. Las reformas, al fin y al cabo, suelen ser dolorosa.

 

En cambio, fue destituido por cuestiones de relaciones personales y rumores de un romance. Su suegro, el exprimer ministro y actual presidente de la justa de Gazprom, Víctor Zubkov, quería su cabeza.

 

Serdiukov era un subordinado de confianza, pero Zubkov es una figura poderosa por derecho propio y también pertenece al círculo íntimo de Putin. Obligado a elegir entre el ministro y el presidente de la junta de Gazprom, Putin se puso del lado de este último.

 

La moraleja de la historia (más allá de ser fiel a su esposa) es que un poderoso amigo personal del presidente tiene mucha más influencia que un ministro competente o, de hecho, que el alto mando completo.

 

Esto marca una encrucijada clave para la reforma militar. Serdiukov apenas había comenzado el proceso, y el impacto práctico de muchas de sus medidas específicas, es discutible

 

El ejército ya no está estructurado en divisiones, al estilo soviético, sino en pequeñas brigadas y grupos tácticos de batallón, que deberían ser más flexibles. Los avances se han hecho en Cuerpo de Oficiales de altos cargos. Muchos de los problemas permanecen. Sin embargo, Serdiukov se merece crédito por comenzar a arrastrar a los militares rusos de su pasado soviético.

 

Los próximos pasos son la mejora de la calidad de los soldados y los oficiales subalternos y sobre todo no comisionados (que significa asegurarse de que tienen cuartos decentes y no son intimidados). Además, se pretenden desarrollar tácticas que permitan al Ejército usar sus nuevas armas, y asegurarse de que son las que los militares realmente necesitan. Después de todo, por el momento, mucho de lo que obtienen es demasiado caro, llega fuera de fecha y se ajusta más a lo que las industrias de defensa quieren construir.

 

Esto establece una serie formidable de retos para el sucesor de Serdiukov, Serguéi Shoigú, el exministro de Situaciones de Emergencia y, durante seis meses, gobernador de la región de Moscú.

 

Putin ve a Shoigú como uno de sus fieles ejecutivos, alguien en quien se puede confiar para resolver problemas difíciles. En sus 18 años como ministro, Shoigú reunió y puso en funcionamiento una colección diversa y abundante de bomberos, tropas de defensa civil y otros trabajadores de emergencia.

 

Tiene potencial para ser un ministro de Defensa aún más eficaz. A pesar de que tiene el rango de general, es ingeniero y administrador. Pero además, sabe cómo trabajar con los siloviki, (políticos del servicio de Seguridad). También sabe cómo modernizar las estructuras conservadoras y disfuncionales.

 

La próxima etapa de la reforma requerirá mirar más allá del Ministerio, y asumir las industrias de defensa y la defensa del presupuesto militar, incluso mientras se pelea con los generales. Eso requerirá un toque político más hábil que el de Serdiukov, así como la voluntad de asumir poderosos intereses creados.

 

Shoigú puede que tenga las habilidades y la preparación para esta pelea, ¿pero también decide él? Con Putin cada vez más lejano, los miembros de la élite están empezando a pensar en lo impensable: ¿quién podría terminar sucediéndole?

 

La escala va desde el empresario nacionalista Dmitri Rogozin y el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin hasta el  suplente y solucionador de problemas de Putin, Dmitri Kozak. Shoigú también está en esta lista. Ha sido siempre el ministro más popular del Gobierno, enérgico y capaz. Resulta creíble como futuro primer ministro, incluso como presidente. 

Hasta el momento, Shoigú ha parecido un leal y práctico solucionador de problemas, justo lo que el Ministerio de Defensa necesita. Pero si alberga estas ambiciones, y todavía nadie ha expresado tales pensamientos, eso podría llevarle a impulsar la reforma para mostrar sus credenciales modernizadoras.

 

Sin embargo, es más probable que esto le anime a ser menos agresivo. Después de todo, ¿realmente quiere ser etiquetado como el hombre que cerró las fábricas de armas y compró más equipos hechos en el extranjero (aunque tal vez mejores y más baratos)? ¿El hombre que redujo la fuerza militar, incluso cuando había tensiones en el Cáucaso Norte (aunque Rusia no puede encargarse de las unidades ya existentes)?

 

En muchos sentidos, el resultado de la próxima etapa de la reforma militar dependerá mucho de en qué campaña Shoigú decide luchar.

Mark Galeotti es profesor de Asuntos Internacionales en la Universidad de Nueva York. Mantiene un blog en inglés llamado "In Moscow's shadows". 

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de RBTH.
+
Síguenos en nuestra página de Facebook