¿Dónde te has sacado el carnet de cosmonauta?

7 de noviembre de 2012 José Luis Vázquez-Poletti, UCM
Ésta podría ser una pregunta muy común en unos años cuando miles de naves surquen el Espacio. Hoy en día podemos hablar del programa de formación de cosmonautas en el Centro de Entrenamiento Yuri Gagarin de gran prestigio internacional.
Un auténtico Soyuz TMA de autoescuela. Fuente: propia a partir de un dibujo vectorial de Paco Arnau
Un auténtico Soyuz TMA de autoescuela. Fuente: propia a partir de un dibujo vectorial de Paco Arnau

Si enganchamos con el artículo “Cargueros Espaciales” (Parte 1, y  parte 2), recordaremos haber visto todo lo necesario para realizar nuestra mudanza al Espacio de la mano de Roskosmos. Bien, ahora es el momento de culminar esa mudanza y que seamos nosotros mismos los que nos traslademos allá fuera.

Si a día de hoy disponemos de un carnet de conducir válido para vehículos terrestres (de mayor o menor capacidad), está claro que será necesario disponer de uno para vehículos espaciales. Al igual que con los terrestres, será necesario matricularse en una autoescuela.

En el caso ruso el destino no puede ser más emblemático: el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin, nombrado en honor del primer hombre ingrávido de la Historia.

Dicho centro está ubicado a las afueras de Moscú, y hay una breve descripción en un artículo que publicado con el nombre “De Moscú al Cielo y más allá”. Lo que no describí era las diferentes fases de la obtención del “carnet de cosmonauta”, así como los requisitos.

 Antes de comenzar, hay que tener claro que un futuro cosmonauta no tiene por qué provenir de un área de trabajo particular. Es decir, no es necesario que provenga de las fuerzas aéreas como al principio de los tiempos, ya que son innumerables las dotaciones científicas que suben al Espacio para realizar numerosos experimentos.

Al igual que con el carnet de conducir terrestre, es necesario cumplir una serie de condiciones previas (el equivalente al examen psicotécnico):

 1. Voluntad de acero y determinación. El camino para convertirse en cosmonauta es muy duro y lleno de baches.

 2. Muchos años de estudio y trabajo en una o varias áreas que puedan ser de interés a una agencia espacial determinada. La edad media de los cosmonautas actuales está entre los 27 y 37 años.

 3. Conocimiento de varios idiomas empleados por otros cosmonautas. En la actualidad, las misiones se realizan en colaboración con varios países y una comunicación fluida es fundamental.

 4. Una salud impecable. Las pruebas físicas son realmente agotadoras.

5. Habilidades sociales y carisma. Esto es fundamental cuando pensamos que el espacio de trabajo es bastante reducido y la convivencia debe primar.

Entrenamiento en el tanque de agua que rebaja el peso del traje (100 kg). Fuente: archivo personal

El “plan de estudios” del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas está dividido en tres etapas principales:

1. Preparación general. Los aspirantes a cosmonauta reciben conocimientos básicos equivalentes a los que entrarían en el examen teórico para vehículos terrestres.

2. Preparación para una nave específica, en este caso la Soyuz TMA. Se trata del equivalente a la preparación del examen práctico terrestre, con la salvedad que en esta etapa, el entrenamiento ya se realiza en grupo.

 3. Preparación para la misión. Una vez que el vehículo llegue a su destino, el grupo de cosmonautas deberán realizar una serie de tareas que pueden ir desde la realización de sencillos experimentos científicos a la reparación de un componente vital. La preparación de estas tareas tiene lugar en esta etapa.

De la misma manera que con el carnet de conducir terrestre, los futuros cosmonautas deben aprender a realizar reparaciones en el vehículo (el equivalente a “cambiarle una rueda a la Soyuz”).

Junto al simulador de la Soyuz en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin. Fuente: archivo personal

Así como en la autoescuela se nos recomienda meter en el maletero una manta y alguna botella de agua para garantizar nuestra supervivencia ante imprevistos, los futuros cosmonautas son llevados a parajes con temperaturas extremas en los que tendrán que sobrevivir con los enseres que han sido puestos en la nave a tal fin.

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Podría pasar que al desviarse la trayectoria de descenso, el vehículo acabe en un entorno hostil y por tanto sus tripulantes tengan que mantenerse con vida hasta ser recogidos. De hecho, en la dotación antes mencionada hay incluso un arma de fuego.

Tiene tres cañones para los tres tipos de munición (balas de rifle, cartuchos de escopeta y bengalas), ya que nunca se sabe cuando la tripulación puede encontrarse con un oso enfadado... 

La pistola de dotación de la Soyuz junto al machete reglamentario. Fuente: Maxim Popenker

Pero todavía no hemos hablado del vehículo. Se trata de la Soyuz, cuyo diseño básico no ha variado desde los años 60 cuando fue inventado por el gran Serguéi Koroliov, padre del programa espacial soviético y quien supo ver en Gagarin el gran héroe espacial que fue.

La Soyuz TMA (el modelo actual) pesa 7200 Kg y mide 6,98 metros de altura y tiene un diámetro de hasta 2,72 metros, a los que hay que sumar 8 metros más cuando tiene los paneles solares desplegados. Su tripulación es de tres cosmonautas y su autonomía es de seis meses si está acoplada a una estación espacial ó 14 días en vuelo libre.

El vehículo consta de tres módulos:

1. Módulo orbital (Bitovoi Otsek): dota de esa forma esférica tan característica de los vehículos rusos, que recuerdan a las catedrales patrias. Contiene el equipo necesario para el acoplamiento con una estación espacial, así como la supervivencia en la Tierra. Este módulo se abandona antes de la reentrada y es destruido cuando contacta con la atmósfera.

2. Cápsula de la tripulación o descenso (Spuskaemi Apparat): con forma de campana, es la única parte del vehículo que permanece intacta durante todo el viaje. Dispone dos juegos de paracaídas y un escudo térmico que se desprende al final para dar paso a unos retrocohetes que disminuyen la velocidad de descenso.

3. Módulo de servicio (Priborno-agregatni Otsek): la base del vehículo que, al igual que el módulo orbital, es desprendida antes de la reentrada. En ella se encuentran los motores orbitales, tanques de combustible (hidracina y ácido nítrico), así como otros equipos.

Esquema de la Soyuz TMA. Fuente: Paco Arnau

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En resumidas cuentas, el convertirse en cosmonauta forma parte de una vocación. El Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin ha sabido redirigir y aprovechar todas las vocaciones que le han ido llegando, otorgando su sello de excelencia a las tripulaciones que constantemente viajan a la Estación Espacial Internacional.

¿Cómo será esto el día de mañana? De la misma manera que ocurrió con el coche, los procedimientos se agilizarán a medida que la tecnología sea más accesible.

Lo que uno podría preguntase es cómo se implementará el sistema de puntos en el carnet de cosmonauta… por ejemplo, ¿cuántos puntos nos quitarían por duplicar la velocidad máxima permitida al pasar al lado de la Estación Espacial Internacional? ¿Cuál será esa velocidad? ¿Habrá Soyuz camufladas de la policía orbital con radares?

MÁS INFORMACIÓN

 

Roskosmos

 Vídeo de presentación del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin (desde el comienzo hasta el 2002)

 Lanzamiento de una Soyuz TMA-12 desde Baikonur

 Atraque de la Soyuz TMA-12 en la Estación Espacial Internacional

Desenganche de la Soyuz TMA-12 y regreso a la Tierra

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de RBTH.
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