El presidente de la Generalitat, Artur Mas, afirmó que “un tercio de la relación comercial entre España y Rusia pasa por Cataluña”, para ejemplarizar el peso de las empresas catalanas en el conjunto de España y en relación con Rusia.

 

Algunas de las grandes empresas implantadas en Rusia son: Roca, Gallina Blanca, Chupa Chups, Perfumes Puig, Freixenet o Nutrexpa.

 

Mas recordó, una vez más, que muchos ciudadanos rusos están invirtiendo en vivienda en Cataluña y también mencionó, cómo no, el numeroso turismo ruso. Se refirió, asimismo, a la inversión de Lukoil en el puerto de Barcelona. Su presidente, Vagit Alekperov, se ha reunido Artur Mas.

 

Por parte rusa, el presidente de la Cámara de Comercio de la Federación Rusa, Gueorgui Petrov, subrayó la “buena sintonía” que existe y se mostró esperanzado de que el foro represente “una puerta abierta” para los empresarios rusos.

 

Gueorgui agradeció que las empresas estén trabajando por todo el extenso territorio ruso, “más allá de la potencialidad que representa Moscú”.

 

El acto de inauguración culminó con la firma de un acuerdo entre la Generalitat y la Fundación para la Asistencia a la Pequeña Empresa Innovadora rusa, en materia de innovación empresarial.

 

Cuatro sectores económicos

 

El foro empresarial ha basado su actividad en las reuniones cara a cara. Aunque también ha habido una zona con expositores. Los encuentros bilaterales se han agrupado en cuatro, según los sectores más representados: turismo, infraestructuras-inmobiliaria, moda-diseño y agroalimentaria.

 

Entre las empresas del sector agroalimentario presentes en el foro, se encuentra el Grupo Balfegó, que se dedica a la venta de atún rojo. Esta empresa familiar tuvo la suerte de conseguir hace 11 meses que unos distribuidores rusos se interesaran por su producto, pero en todo este tiempo ha sido imposible conseguir la autorización necesaria por parte de las instancias rusas, extremo que lamentaba ayer su director.

 

Por parte rusa, se encontraban, entre otros, la cadena Azbuka, dedicada al producto gourmet y que trabaja con empresas españolas “desde el primer día”, según su director general, Vladímir Sadovin. La representante de Rusprodsoyuz explicó, entre otras cosas, que el consumidor ruso, en general, dedica poco tiempo a la compra; cada vez compra menos producto congelado y –en contra del tópico- bebe menos alcohol; y que a mitad de lo que compran los rusos son productos falsificados, ya que “valoran la calidad, pero no la quieren pagar”.

 

El sector turístico también ha tenido gran presencia en el foro, concretamente, 43 empresas de las 119 participantes representan esta área de negocio. No han faltado, además de empresas hoteleras, patronatos de turismo, ayuntamientos y diputaciones. No es casual, pues este año más de un millón de rusos visitaron España, un 65% de los cuales eligieron Cataluña para su viaje.

 

En cuanto al sector inmobiliario, estaba representado básicamente por agencias y promotoras. La parte rusa también se interesó por la experiencia de Incasol (Instituto Catalán del Suelo) en planificación y urbanización y en que empresas catalanas puedan aportar sus conocimientos sobre gestión de transporte, infraestructuras y desarrollo de ciudades.

 

También otras empresas

 

Una de las aportaciones más importantes al foro ha venido de la mano de una compañía difícil de encuadrar en alguno de los grandes sectores. Se trata de la empresa de aguas Agbar, principal patrocinador del acontecimiento.

 

Es líder en España de su sector y también está presente en gran parte de América y la ribera mediterránea. Agbar está en contacto con las instituciones rusas, que han insistido en su interés por conocer de cerca la gestión del agua para aplicarlo a su territorio.

 

Por su parte, Across Abogados –como otras firmas jurídicas también presentes en el foro- busca conocer a clientes rusos residentes en España (ya tienen algunos) a los que asesorar en la compra-venta de inmuebles o en creación de empresas.

Más difícil de explicar es lo que hace PlayMedia. Su director, Josep Maria Herms, explica que hacen “marketing experiencial”, que más o menos sería proyectos para atraer a la gente a un sitio determinado, por ejemplo, un museo, un producto o una marca. Han conseguido contactos con ciudadanos rusos que buscan hacer un complejo museístico o un centro de moda en su país.

 

La empresa English Summer dedicada a campamentos de verano es otra de las participantes en el foro. Ha empezado a recibir niños rusos en sus instalaciones –este verano han sido 28- porque sus padres prefieren que no se junten con la inmensa diáspora eslava del Reino Unido, explica Felipe Fleix.

 

Y también se dirige a los menores la fundación Marcet, una escuela de fútbol a la que “sin hacer absolutamente ninguna promoción” han empezado a llegar niños procedentes de Rusia. Este verano han tenido un centenar de menores y esperan cuadruplicar esta cifra. Estos niños son “muy disciplinados, pero están muy poco acostumbrados a la versatilidad que exige el fútbol europeo”.