Este sábado ha habido una serie de piquetes individuales en el centro de Moscú. Activistas de la oposición han salido a la calle para protestar contra las detenciones producidas en la marcha del 6 de mayo. han resultado en nuevas detenciones de algunos líderes de la oposición.


Las protestas individuales reunieron a unos 200 activistas de la oposición en las inmediaciones del edificio del Servicio Federal de Seguridad (FSB). Expresaron su repulsa sobre la acción criminal abierta contra los activistas detenidos durante los disturbios de la marcha de la oposición que tuvo lugar el 6 de mayo en la plaza Bolótnaya de Moscú. La policía les decía que se apartasen del camino de los transeúntes y que se dispersasen. La autoridades no había permitido la acción, y la oficina del alcalde advirtió que el acto sería ilegal.

 

Finalmente, las protestas del sábado se saldaron con la detención de algunos líderes de la oposición, entre ellos, el bloguero anticorrupción Alexéi Navalni, el coordinador del Frente de Izquierdas Serguéi Udaltsov, el periodista Serguéi Parjomenko y el joven político del movimiento Solidaridad, Iliá Yashin.

 

Un portavoz de la policía capitalina declaró a Interfax: “Seguéi Udaltsov, Iliá Yashin y Alexéi Navalni han sido detenidos por violar el orden público. Una vez que sean llevados a la comisaría comenzará la instrucción de diligencias administrativas contra ellos”.

 

Según explicó Yashin en su Twitter, los detenidos se enfrentan a grandes multas o a realizar un servicio a la comunidad. “La policía estaba realizando las formalidades requeridas para acusar a los tres hombre bajo una ley que castiga 'la violación de las normas en la organización de un evento público' y que incluye una multa que vas desde los 20.000 a los 30.000 rublos (630-950 dólares) o la realización de hasta 50 horas de servicio a la comunidad”.

 

Estoy amenazado con una multa de 30.000 rublos por unos cargos que son un completo montaje”, delcaró Udaltsov.

 

Navalni añadió que tanto él como otros dos detenidos estaban citados en los tribunales el próximo día 30 de octubre para escuchar el veredicto de las causas abiertas contra ellos este sábado. “Son acusaciones inventadas”, dijo.

 

Esta información no fue confirmada por las autoridades policiales de la ciudad. Antes, los policías rodearon a Navalni y Yashin en la calle Pokrovka y los obligaron a entrar a un coche policial.

 

La secretaria de prensa de Navalni, Anna Veduto, comentó a Interfax que este había sido llevado al departamento de policía de Basmanni.

 

Otros activistas de la oposición que apoyan a Navalni y a Yashin, respondieron ante su detención con gritos de “¡Vergüenza!”, mientras avanzaban por la calle Pokrovka.

 

La policía había advertido a los manifestantes por megáfonos que su marcha no era legal, conminándoles a dispersarse. Sin embargo otros activistas sociales tomaron las calles para organizar movilizaciones de solidaridad en las calles de Moscú.

 

Se mantuvieron a cierta distancia unos de los otros en el centro, con pancartas. Algunas de ellas decían “¡No podemos dejarnos intimidar!”, “Si no salimos hoy, vendrán a por nosotros mañana”, “Contra las represalias y la tortura”, “Libertad para los presos políticos”, “El secuestro y la tortura son crímenes”, entre otras.

 

Mientras tanto, Udaltsov expresaba el miedo a que se añadiera la acusación de “violación de las normas de organización de eventos públicos” que le hicieron el sábado, a la de preparar disturbios masivos en el país.

 

Udaltsov le comentó a Interfax por teléfono que había sido citado en el juzgado para el 30 de octubre para la lectura del veredicto de los cargos del sábado.

 

Dijo que apelaría sin duda “los cargos de la policía porque eran absolutamente insostenibles”.

 

“Espero poder probar mi inocencia”, dijo Udaltsov. Si no, la condena que la corte probablemente le imponga la próxima semana podría “implicar un riesgo de arresto”, para él.

 

El primer funcionario de seguridad del gobierno de Moscú dijo que el arresto de Udaltsov, Navalni y Yashin en el centro de la ciudad el sábado era legítimo ya que la manifestación que estaban liderando no había sido autorizada por las autoridades.

 

Alexéi Mayorov, director del Departamento regional de seguridad, dijo que la policía advirtió con anterioridad a los organizadores de la manifestación que el evento sería ilegal sin el permiso, aviso que los organizadores ignoraron.

 

“Puedo confirmar que no recibimos ninguna petición por parte de los organizadores para el evento”, dijo.

 

Anteriormente el periodista de la oposición, Serguéi Parjomenko, había dicho que el objetivo de la manifestación era expresar el apoyo a los activistas que supuestamente habían sido víctimas de persecución. Dijo que el evento consistiría en una cadena de personas que se extendería desde la plaza de Lubianka, en el centro de la ciudad, hasta el distrito de Lefortovo.

 

Mientras tanto, Liudmila Alexieyeva, directora de la organización de derechos humanos más antigua de Rusia, condenó el arresto de los líderes de la oposición.

 

“Es una ilegalidad policial”, dijo. “No hay otra forma de describirlo. Es una vieja historia de hecho, el “efecto de detención” funciona: ven a gente con caras conocidas y los detienen”. Expresó también la seguridad de que ni Udaltsov, ni Navalni, ni Yashin habían infringido ninguna ley.