San Petersburgo está considerada la capital cultural de Rusia. Ciudad museo, cuna de tres revoluciones, la meca de los poetas: allí vivieron Pushkin, Ajmátova y Brodski. Hoy en día, la ciudad a orillas del Nevá también es uno de los mayores centros culturales de Europa. Pero cada año le cuesta más retener este título. Funcionarios locales y activistas civiles se han preocupado de la moral de la población, principalmente por medio de prohibiciones. Estos son diez ejemplos recientes de la cruzada llevada a cabo por los funcionarios en la ciudad.

 

1. Los organizadores de un espectáculo basado en la obra Lolita de Vladímir Nabokov, interpretado en solitario por Leonid Mozgovoi, decidieron anular las funciones programadas.

 

 Así, los petersburgueses se quedarán sin disfrutar de la adaptación de la obra de su famoso paisano porque un grupo de profesores, estudiantes y cosacos enviaron una carta a los organizadores, exigiendo que no se levantara el telón. En su opinión, la obra del Premio Nobel no es más que un pecado, servido bajo la forma de obra de arte. Mozgovoi, después de esto, decidió no relacionarse con “gente de opiniones chovinistas”.

 

Por su parte, el Museo de Arte Contemporáneo Erarta, donde debía celebrarse el estreno el 21 de octubre, estaba dispuesto a albergar la puesta en escena y garantizar la seguridad de todos los espectadores.

 

2. Dos jóvenes van cada mañana a una estación de metro de San Petersburgo y, durante dos horas, exhiben sendos cárteles en los que se lee “Buenos días”.

 

Los jóvenes, cuyos nombres son Esta y Jack, dicen que el metro es el lugar más lúgubre de la ciudad y que está necesitado de optimismo. Los oficiales de policía detienen cada día a los jóvenes, les dan largas charlas sobre la imposibilidad de celebrar esas manifestaciones en el metro de San Petersburgo.

 

Algunos policías les han exigido incluso una licencia para realizar esta actividad, pero sin informar de qué licencia se trata y dónde pueden obtenerla. El optimismo está prohibido, si de antemano no se indica lo contrario.

 

3. A mediados de octubre se conoció la petición de Vitali Rizzo, Presidente de la Junta directiva de Rizzordi Art Foundation, de aplazar hasta finales de 2013 la exposición de Marat Guelman, “Iconos”, que debía inaugurarse el 18 de noviembre. Como causa del aplazamiento de la exposición esgrimieron “la atmósfera adversa de la ciudad”.

 

Como respuesta, Guelman dijo que no la aplazaba, sino que anulaba la exposición, porque un año más tarde perdería su vigencia. Según algunas fuentes, la fundación recibió presiones por parte del gobernador Poltavchenko, que a su vez atendió la petición de activistas civiles, que recogieron 3.000 firmas para que se anulara la exposición.

 

“Iconos” tenía previsto presentar al público interpretaciones contemporáneas de iconos hechas por pintores, considerándolas como obras de arte y no como objetos de culto. Para la exposición de San Petersburgo se iban a traer obras del famoso artista moderno británico Damien Hirst.

 

4. Recientemente, los diputados de la Asamblea legislativa de San Petersburgo aprobaron enmiendas al artículo “Sobre fracciones administrativas”. Ahora, los amantes de mover los muebles por la noche en sus casas serán multados por un importe que va desde los 500 hasta los 4.000 rublos (16 a 130 dólares).

 

Si en esta falta incurre un funcionario, la multa se elevará a 5.000 rublos (160 dólares), pero si el causante del ruido es una persona jurídica, la multa por mover muebles y golpear con el martillo por las noches aumentará hasta 25-50.000 rublos (795-1.600 dólares). Un diputado de la Asamblea legislativa de Petersburgo, Alexéi Timoféiev de Rusia Unida, propuso que también se multara por los ladridos y el gimoteo de los perros por la noche. Pero su iniciativa no se incluyó en la lista final de infracciones.

 

5. A principios de este año, se aprobó en San Petersburgo una enmienda histórica a la “Ley de las infracciones administrativas”, que prohíbe la propaganda entre menores de edad “de la pedofilia, la promiscuidad, el lesbianismo, la bisexualidad y la transexualidad”. No está claro por qué pusieron en el mismo saco la homosexualidad, que no es ilegal, y la pedofilia, contemplada en el Código Penal.

 

El dirigente de Rusia Unida Alexéi Kovalev considera que está ley beneficia a los pedófilos. “Ahora, a los que reclutan a nuestros hijos en los burdeles, se les impondrá una multa de 5.000 rublos, en lugar de ir a la cárcel por tres años. Esa es la esencia del proyecto de ley, y todas las discusiones acerca del homosexualismo sólo sirven para distraer la atención”.

 

6. Los menores de 16 años no podrán ir a un concierto de Rajmáninov en la Sala Grande de la Filarmónica de San Petersburgo, porque ahora incluye la calificación 16+. La reciente ley sobre la “protección infantil de la información perjudicial para su salud y su desarrollo mental” ha provocado una situación muy extraña. Los promotores de conciertos, las productoras discográficas, las editoriales y los distribuidores de películas están fijando los baremos de edad en base a las leyes existentes en la nueva ley.

 

Pero por temor a atraer la ira de los funcionarios y de los cruzados contra las lágrimas infantiles, los organizadores de eventos públicos a menudo elevan, por si acaso, la edad de acceso. Como resultado, un concierto de música clásica ha acabado siendo un entretenimiento “sólo para adultos”.

 

7. En San Petersburgo se anuló un concierto de Grazhdane Besy. Es el nuevo nombre del famoso ciclo Grazhdanin Poet (el Ciudadano Poeta), que obtuvo una gran audiencia en YouTube y elevados ingresos en las taquillas de los teatros gracias a su cruel sátira política.

 

El concierto consta de versos de Dmitri Bykov, que recita el actor Mijaíl Efremov, y de canciones interpretadas por el famoso músico Vasia Oblómov, la periodista Xenia Sobchak y el presentador de televisión Leonid Parfenov. Los organizadores dicen que en la cancelación del concierto no ha tenido nada que ver la política, sino simplemente problemas de calendario, entre otras cosas. Según otras fuentes, la iniciativa de anular el evento partió de la oficina del gobernador de la ciudad.

 

8. Si los habitantes de San Petersburgo quieren ver la representación de la compañía moscovita Teatr.doc, “BerlusPutin”, tendrán que desplazarse a Moscú. Ningún escenario de San Petersburgo se interesó en acoger el escandaloso espectáculo de temática política.

 

A los managers de esta representación les dieron calabazas, dando a entender que no querían tener nada que ver con el teatro político, amparándose en la ausencia de fechas libres. El director de Mijaíl Ugarov, en una entrevista a la emisora de radio “Eco de Moscú”, declaró: “Amenazaron a nuestro manager con que si divulgaba esta información, le dirían al director de los palacios de la cultura que él no se había puesto en contacto con ellos. Es una situación entretenida que sólo añade autoridad al espectáculo”.

9. Las autoridades de San Petersburgo han prohibido a los discapacitados viajar en metro. Según las autoridades, el metro de la ciudad no está equipado para el traslado de una silla de ruedas, así que la gente con impedimentos físicos debe escoger otro medio de transporte para desplazarse por la ciudad.

 

Además, los funcionarios remiten a la documentación técnica, que confirma la ausencia de anclajes especiales para sillas de ruedas en las escaleras mecánicas. La prohibición oficial todavía no se ha hecho pública, pero los empleados del metro recomiendan a los inválidos utilizar el transporte terrestre atendiendo a las órdenes verbales de sus superiores.

 

10. Los activistas de Petersburgo han dirigido al tribunal regional de Moscú varias demandas a la cantante Madonna y a los promotores de sus conciertos en la capital del norte por un valor de varios millones de rublos.

 

Consideran que Louise Veronica Ciccone hizo propaganda desde el escenario para promover uniones del mismo sexo que, junto con las acciones antirreligiosas, causaron a los demandantes graves sufrimientos morales. El autor de la aclamada ley de la prohibición de propaganda pedófila y de las uniones entre personas de un mismo sexo, el miembro de Rusia Unida Vitali Milonov, dijo que al concierto de la cantante asistieron representantes de organizaciones sociales, que confirmaron la presencia en el concierto de niños de doce años, por lo que significa que las acciones de Madonna están sujetas a esta ley.

 

 Antes del concierto, los funcionarios de Petersburgo emitieron un comunicado en el que prohibían a Madonna desnudarse y promover la homosexualidad.  La cantante también se saltó esta prohibición.

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