Una semana después de las elecciones regionales del 14 de octubre tuvieron lugar otras elecciones que no tenían relación con la dirección estatal, unas elecciones para elegir a los miembros del Comité de Coordinación de la Oposición. El objetivo de este órgano será la creación de una fuerza capaz de coordinar las acciones de la oposición y el ejercicio de las funciones de representación de los ciudadanos descontentos que participaron en las protestas que siguieron a las elecciones parlamentarias en diciembre de 2011.

Caras de la protesta

Más de 80.000 personas participaron en la votación. Tras el recuento el bloguero y abogado Alexéi Navalni ha sido la figura más votada (43.723 votos), seguido del escritor y periodista Dmitri Bikov, que ha recibido 38.520 y el ajedrecista Garry Kaspárov, en tercer lugar con 33.849. En el Comité también figuran Iliá Yashin, la ecologista Evguenia Chiríkova, el exparlamentario  Guennadi Gudkov o el periodista Oleg Kashin, entre otros. Todos ellos conocidas figuras de la vida pública rusa.

En el Comité de Coordinación, habrá un total de 45 personas: 30 de ellos se elegirán mediante una lista denominada de toda la ciudadanía, en la que se puede presentar todo el que quiera, y cinco representantes provendrán de cada uno de los tres "grupos ideológicos": organizaciones políticas de izquierda, liberales y nacionalistas. Los miembros del comité serán elegidos por un periodo de un año.

"Esta fórmula puede parecer algo complicada y poco clara, pero ha sido el resultado de un amplio compromiso de fuerzas políticas muy diferentes", comunican los organizadores de las elecciones en la página oficial del Comité electoral central del comité de la oposición.

Al final se presentaron más de 200 personas para los 45 puestos. No solo hay líderes populares de las protestas callejeras, sino también gente mucho menos conocida por el público en general: empresarios, periodistas, actores sociales o simplemente ciudadanos que no son indiferentes con ambiciones políticas. Para votar había que registrarse previamente en la página del Comité electoral enviando una copia del pasaporte y un pago simbólico con tarjeta (para verificar la identidad) o acercarse a un punto oficial de registro.

No se evitó el escándalo

En un principio las elecciones al Comité de Coordinación se habían convocado para los días 20 y el 21 de octubre y deberían tener lugar al mismo tiempo en línea y en puntos electorales especiales. Sin embargo,  la oposición no consiguió organizar el proceso a tiempo: la página web del Comité electoral central sufrió un ataque informático el sábado y los que querían votar no podían acceder. Por este motivo la votación se alargó un día, hasta la noche del lunes.

Hubo además un escándalo financiero. De acuerdo con el reglamento, la principal fuente de financiación para la celebración de las elecciones serían las aportaciones de 10.000 rublos (unos 320 dólares) que pagaban todos los candidatos. 

Sin embargo, poco antes de las elecciones algunos candidatos registrados acusaron a los organizadores de  de estafa y exigieron que se les devolviera el dinero. Después de estudiar las denuncias, la fiscalía abrió una investigación. Por otro lado, los mismos organizadores ya habían declarado que devolverían el dinero a todos los que habían cambiado de opinión.

Valoraciones contradictorias

Los partidos parlamentarios y los expertos difieren en las valoraciones de las elecciones. 

El presidente del partido de oposición Rusia Justa, Nikolái Levichev, considera que las elecciones son exclusivamente un proyecto de internet. "No me explico del todo por qué se ha levantado tanto ruido alrededor de esta historia. En internet se crean todo tipo de asociaciones, hay repúblicas enteras que se rigen por sus propios principios, emperadores de estados autoproclamados. Todo esto, en mi opinión, es una vida virtual que está muy lejos de la vida real", escribe RIA Novosti citando a Levichev.

"El liderazgo se confirma no con procedimientos formales, sino mediante la realización de acciones concretas que unan a la gente", añade el politólogo Mijáil Remizov.

"Por supuesto que estas campañas por sí mismas no cambian nada", considera Pável Sheremet,  observador político del periódico Kommersant. "Pero es la primera experiencia de autoorganización en muchos años. Gentes distintas exigiendo una misma cosa, el cambio. Es posible que ser elegido para el comité de coordinación sea como comprar un billete para el furgón de policía [se refiere a la práctica con la que han detenido a los opositores en las acciones callejeras], pero también significa legitimar a los nuevos líderes de la oposición. Por eso el gobierno está tan irritado. Estoy convencido de que aquellos que han ignorado el proyecto ahora se arrepienten", opina Sheremet.

Por su parte, el Kremlin comenta con reservas las perspectivas del comité de coordinación. La revista Vlast cita al secretario de prensa del presidente, Dmitri Peskov: "Todavía no tenemos claro de qué tipo de estructura estamos hablando, quién entrará en ella, quiénes son, por eso no podemos decir nada de ellos todavía".

En su opinión, Vladímir Putin está dispuesto a encontrarse con todos ellos, lo que ha dicho en más de una ocasión. En las conversaciones no oficiales los funcionarios son más categóricos. "Estas elecciones no le interesan a nadie en el gobierno y nadie le va a hacer ni caso al comité de organización", le dijo a la revista uno de los colaboradores de la administración del Presidente.

Este artículo ha sido redactado en base a las publicaciones de Kommersant  y Kommersant-Vlast, la agencia RIA Novosti  y el portal de noticias Gazeta.ru.