“Para nosotros fue un honor que el cierre del Año Dual [cita económica y cultural que durante 2011 se centró en promover las relaciones bilaterales entre Rusia y España] concluyera con la apertura de un nuevo centro cultural que fue inaugurado por Svetlana Medvédeva, esposa del entonces Presidente y actual Primer Ministro de la Federación”, anuncia Svetlana Yaskova, coordinadora de proyectos culturales y científicos del centro.

 

Entre sus actividades programan cine, conciertos y ofrecen una variada selección de talleres y cursos para aprender la lengua de Tolstói.

 

María Ángeles está enamorada de la cultura rusa. Por eso, se acerca a cada actividad que el centro organiza. Los 90 años, que no aparenta, no son óbice para continuar el estudio de la cultura rusa. “Recibimos un público muy variado”, cuenta Elena Lukicheva, una de las 15 docentes del centro y que imparte ruso a un grupo de chavales.

 

Además del público general, hay varios cursos infantiles, centrados en enseñar ruso desde los seis años, ballet o piano. También ofrecen talleres de idiomas para adultos y organizan grupos trimestrales o anuales; en estos últimos se puede obtener un certificado oficial del Institut Pushkin y llegar hasta un nivel C1, en el dominio de la lengua. “La mayoría de actividades son gratuitas y, aunque los cursos requieren cierta inversión económica, el precio final [150 euros el cuatrimestre] es muy asequible”, añade Lukicheva.

 

Pinta el ruso es una de las clases favoritas de la profesora. “Intentamos salirnos del aula tradicional e incluir una faceta lúdica en el aprendizaje”, explica. Así, proponen aprender cultura rusa a través del teatro, del ballet clásico o de los cuentos tradicionales. Un método que extienden a los adultos.

 

A juzgar por sus resultados -este año las matriculaciones han aumentado un 40% y el proceso de inscripción sigue abierto- el método funciona y les ha dado fama. A pesar del escaso tiempo que lleva abierto, el centro ha acogido a más de 400 estudiantes que no solo han leído a Dostoievski sino que también han visto películas de Eisenstein o Gaidai en versión original, con subtítulos en castellano, o presenciado conciertos de música clásica de intérpretes de la Federación.

 

“Nuestro objetivo pasa por aportar un profundo conocimiento de la cultura rusa a través de diversas actividades. Así, cuando programamos no solo nos centramos en una oferta clásica, muy rica e interesante, sino que permanecemos en contacto con pintores o pianistas jóvenes y exponemos obras de artistas contemporáneos”, comenta la coordinadora de proyectos Yaskova.

 

A pesar de la crisis económica, el centro no ha visto mermada su capacidad de programación y están planteándose ofrecer más actividades gratuitas, como los repertorios musicales, que hasta ahora costaban 5 euros.

 

“La crisis no nos afecta directamente. Rusia presta mucha atención al desarrollo y cuidado de sus centros, presentes en más de 130 ciudades y con un total de 75 sedes propias. Debido a ese cuidado, nuestro presupuesto no se ha visto reducido”, asegura Eduard Sokolov, director del centro madrileño desde finales del mes pasado.

 

“La principal consecuencia de la depresión económica ha sido el aumento del interés hacia nuestras actividades”, matiza Svetlana Yaskova. “Además de propuestas gratuitas, los descuentos a estudiantes, parados, jubilados o familias numerosas han atraído a multitud de personas a talleres y cursos que piensan que el ruso puede aportar valor a su currículum”, continúa Yaskova. En sus elegantes salas no se espera un concierto de las undergrounds y reivindicativas Pussy Riot pero si se está pendiente de su programación, se pueden encontrar maravillosas sorpresas culturales.

 

 

Más información en:

Centro Ruso de Cultura y Ciencia.

Calle Atocha 34.

Tfno: 91 360 17 72

www.centroruso.info

 

Horario. El centro y la biblioteca abren de lunes a viernes de 15 a 21 horas. Sábados de 10 a 14 horas. Entre semana, la sala de exposiciones se puede visitar de 16 a 20 horas.