El Gobierno de Rusia exige a Washington poner fin a la “inadmisible práctica” de detenciones de ciudadanos rusos en terceros países por orden de la Justicia de EE UU, declaró hoy el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.

 

En caso de reclamaciones contra nuestros ciudadanos, los documentos correspondientes deben remitirse para a las fuerzas del orden rusas, en virtud del Tratado de Asistencia Jurídica Mutua en Materia Penal que se firmó en 1999 y está todavía vigente”, señaló el vicecanciller en una audiencia en el Parlamento ruso.

 

El diplomático se refirió como ejemplo a los casos del empresario Víctor Bout y del piloto Konstantín Yaroshenko, dos ciudadanos rusos detenidos en Tailandia y Liberia, respectivamente, por órdenes de la justicia estadounidense y extraditados al país norteamericano, donde más tarde cada uno de ellos fue condenado a una larga pena de prisión.

 

La justicia de estos veredictos está en serio entredicho, circunstancia de la que hemos advertido, de forma reiterada y a todos los niveles, a representantes de la administración de Obama”, afirmó Riabkov.

 

Agregó que la cancillería rusa continúa “defendiendo los derechos de los compatriotas que se hallan recluidos en el suelo estadounidense y esforzándose para que regresen a casa”.

 

Apodado por medios occidentales como el “Mercader de la muerte”, Víctor Bout fue sentenciado por el Tribunal Federal de Nueva York a 25 años de cárcel por un intento de tráfico de armas. A su vez, Konstantín Yaroshenko recibió una pena de 20 años por intento de contrabando de cocaína a EE UU.

 

En ambos casos, la acusación se basó en las declaraciones de agentes estadounidenses que se hicieron pasar por miembros de la guerrilla colombiana FARC, en el caso de Bout, y por narcotraficantes, en el caso de Yaroshenko.