Este tipo de reactor funciona con neutrones rápidos. La principal diferencia con otros que se utilizan por todo el mundo, es que quema prácticamente en su totalidad el combustible nuclear, con lo que no genera residuos. Hasta el día de hoy los investigadores tan solo han conseguido crear modelos experimentales.

La historia de la 'domesticación' de los neutrones rápidos comenzó a partir de las conjeturas del científico Enrico Fermi que, en 1939, expuso que al dividir el uranio cabría esperar una emisión de neutrones rápidos y que, si el número de neutrones que se desprendían superaba el número de los absorbidos se abriría el camino a una reacción en cadena. Las pruebas experimentales confirmaron que tenía razón y el reactor rápido permitía acumular más materia dividida de la que se utiliza en la reacción en cadena.

Los reactores de neutrones rápidos producen energía quemando plutonio, permitiendo así una utilización más plena del uranio-238, en lugar del isótopo de uranio-235, utilizado en la mayoría de las centrales nucleares. Si estos reactores se utilizan para producir una gran cantidad de plutonio (más de la que consumen) son llamados reactores reproductores, de neutrones rápidos.

El primer lugar donde se comenzó a desarrollar la tecnología de los reactores rápidos fue en los EE UU. Le siguió Francia. Hoy en día el todo el mundo se está intentando desarrollar reactores de neutrones rápidos.

La Unión Soviética se sumó a esta investigación en los años 50. Después de una serie de prototipos con éxito, en abril de 1980 se puso en marcha el reactor de sodio BN-600 en la central nuclear de Beloyárskaya, que se convirtió en un importante lugar para la experimentación de este tipo de generadores de energía.

Después de 25 años de trabajo el reactor ha demostrado ser sólido, seguro y tener capacidad de trabajo. Hoy en día se están construyendo en Rusia los nuevos reactores BN-800 y BN-1200 y se está planeado pasar a la comercialización de los reactores rápidos que tengan éxito.

"Los reactores rápidos ayudarán a encontrar respuesta a uno de los principales problemas de la generación de energía nuclear, es decir, ¿qué hacer con el combustible utilizado? Rusia, EE UU y Francia cuentan con una gran experiencia en el campo de los reactores de neutrones rápidos. Por experiencia se entiende no solo los conocimientos, sino el uso experimental de estos reactores capaces de convertirse en una fuente segura de energía", considera el director del Instituto de los problemas del desarrollo seguro de la energía atómica de la Academia de Ciencias Rusa, el profesor Leonid Bolshov.

El combustible utilizado o irradiado de la centrales nucleares convencionales se acumula por todo el mundo, lo que supone millones de toneladas de residuos de combustible. Su almacenamiento es un serio problema ecológico y económico para cualquier país que utilice energía atómica.

En palabras de este científico, es necesario el desarrollo de los reactores de neutrones rápidos para cerrar el ciclo de combustible nuclear. 

"En el funcionamiento del BN-6000 se ha acumulado una experiencia inmensa. Los científicos nucleares rusos en los últimos años han completado la construcción del reactor, han aprendido a utilizar el sodio como un conductor del calor. Si el proyecto BN-1200, después de pasar todas los exámenes y obtener todos los permisos, ve finalmente la luz, entonces podría convertirse en el primer reactor de interés comercial de gran potencia de neutrones rápidos", considera Bolshov.

El proyecto SVBR-100, al que se han unido empresas atómicas europeas, es una evolución de esa experiencia y de los conocimientos que ha acumulado Rusia con la utilización de reactores rápidos de plomo-bismuto en submarinos nucleares.

 

El reactor SVBR-100. Fuente: Foto de prensa.


Para finales de 2014 se realizarán trabajos de investigación y de pruebas de construcción, así como de diseño en el reactor y en el bloque energético industrial de pruebas. El lanzamiento se espera para el 2017. EL SVBR-100 puede convertirse en el primer reactor comercial de mediana potencia de cuarta generación del mundo que utilice metales pesados como conductores del calor y copar entre el 10-15 % del mercado de la energía nuclear de pequeña y media potencia.