“Menos mal que los rusos compran. Me lo dicen, no sólo los representantes del sector inmobiliario, sino también los hoteleros y los propietarios de las tiendas de Paseo de Gracia de Barcelona o de Reus” (en la Costa Dorada), afirma el presidente del BMP, Enrique Lacalle468,quien presume de que “son pocos los que tienen una relación tan estrecha con Rusia como el Barcelona Meeting Point”. El presidente del BMP estima que España es, junto con Gran Bretaña, el país donde más invierten los rusos.

En la presente edición, que tiene lugar entre el 17 y el 21 de octubre, BMP cuenta con 265 expositores, una cifra muy similar a la del año pasado, pero con una diferencia importante: ahora las empresas se agrupan en un solo stand para ahorrar costes.

Además, los organizadores del evento han tenido que bajar precios. “No queríamos que nadie se quedara fuera”, apunta Lacalle, quien subraya un aspecto positivo de esta edición: la participación de fondos de inversión internacionales. “Si han venido es porque ven posibilidades de negocio”, asegura. 

“Tocar fondo”

 

Seguramente la frase “tocar fondo” ha sido la más repetida, y la más deseada, del certamen. La citó Enrique Lacalle, en referencia al fin de la crisis inmobiliaria durante la ceremonia inaugural. “Hemos vivido un período muy bueno y muy largo, pero no supimos ver el final hace cinco años. Estoy convencido de que los precios no bajarán más, excepto en algunos lugares como la costa, donde todavía hay un stock de viviendas importante”.

El consejero de Territorio y Sostenibilidad del gobierno catalán, Lluís Recoder habló en términos muy similares y señaló que la financiación y la disminución de los stocks inmobiliarios son las prioridades para enmendar la mala situación del sector.

Por su parte, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, recalcó que “no hay cohesión social sin trabajo y sin vivienda” y explicó que, en el último año, se han construido 1300 nuevas viviendas en su ciudad, pero la demanda es de 5.000.

Finalmente, la ministra de Fomento, Ana Pastor, enumeró diferentes cifras y parámetros para ilustrar la delicada situación del sector inmobiliario, entre ellos, un dato estremecedor: en España se han destruido 1,5 millones de puestos de trabajo en la construcción. La ministra abogó por la necesidad de tener un sistema financiero “fuerte y saneado” para afrontar la crisis con garantías.

Un paseo por el Russian Meeting Point

Sin duda, la presencia de Rusia en el salón inmobiliario de la capital catalana -uno de los más importantes de Europa- es significativa, pero también mucho menor que en la edición del 2011. La Federación Rusa fue el año pasado el país invitado  –este año lo es la ciudad de Bogotá- y la representación institucional fue muy superior. Diez regiones rusas –además de las ciudades de Moscú y San Petersburgo- estaban presentes en el certamen inmobiliario. De ellas, solo Samara está representada este año con stand propio. También está presente en el evento Rusia Hoy.

La región del Volga, eso sí, cuenta con una situación privilegiada, justo a la entrada del recinto y junto al Russian Meeting Point. En representación de Samara, Galina Klemetyeva, destaca que “tras analizar el trabajo realizado el año pasado, hemos decidido volver a participar en este evento” y han traído diversos proyectos nuevos en busca de inversores. En concreto, el nuevo estadio que acogerá algunos de los partidos del mundial de fútbol, el aeropuerto Kurumoch y la restauración del casco antiguo de la capital.

También repite la empresa inmobiliaria hispano-rusa Europadom. Elena Gross –rusa- y Olga Otero –española- se muestran “muy contentas” de los resultados obtenidos por su participación en el BMP y subrayan que “esta es una feria de contactos”. La compañía está especializada en la compra y venta de todo tipo de inmuebles –desde casas, hasta hoteles y comercios- en Barcelona y en la costa, pero ahora se han planteado como reto dar a conocer el litoral gallego a los clientes rusos. Y dicen que lo están consiguiendo poco a poco.

Anna Shukhvotsova y Alina Shishigina, de Global Group, no sólo han acudido a las dos ediciones del Barcelona Meeting Point barcelonés, sino también al que se celebró en Marbella en marzo. Ellas no buscan clientes –ya tienen muchos, afirman- sino socios que puedan llevar a cabo el “sueño” de muchos rusos que quieren tener una casa en la soleada España. Destacan que el BMP les ofrece la oportunidad de “hacer negocios cara a cara”, ya que “no todo se puede resolver por correo electrónico”.

Jayro Rodríguez, agente inmobiliario, y Natasha Pavlóvskaya, empleada de banca, van de la mano a buscar clientes. Rodríguez destaca que los rusos “son muy buenos compradores. Son de los pocos que compran en estos momentos”. Por su parte, Pavlóskaya admite que es cierta la desconfianza que existe por parte de los bancos españoles respecto a los clientes rusos porque “no pueden controlar sus cuentas y hacer operaciones como un embargo, en caso de que sea necesario”. Pero añade que a los rusos “les cuesta entender que aquí los directores de los bancos no les conocen y que hay que documentarlo todo”.

En cambio, el presidente de los agentes de la propiedad inmobiliaria (API) de la Federación Rusa, Grigory Poltarak hace notar que ha percibido un cambio en las entidades de ahorro españolas y que ahora “son mucho más receptivos con los clientes rusos”. También cree que se han mejorado los trámites del visado, con lo que se están superando los dos grandes escollos que encontraban los compradores de vivienda rusos en España.

Poltarak, que encabeza una delegación de unos 70 APIs de todo el territorio ruso en el BMP- sostiene que Rusia es uno de los principales compradores extranjeros de vivienda en España, entre otras cosas, porque los británicos, a causa de la crisis, se han empezado a retirar de este mercado.

Destaca que España resulta muy atractiva para los rusos por el clima, el trato que reciben de la gente, las playas, la relación calidad-precio de la vivienda, entre otras razones. Si bien la tendencia era antes la de comprar segunda residencia, ahora los rusos están comprando cada vez más primera residencia. “Montan sus empresas o encuentran trabajo, a pesar de la crisis, y se mudan a España con la familia”.

Por su parte, Ramon Riera, del colegio de APIS de Cataluña, calcula que un 12,5% de las compras de inmuebles que se realizan en España están en manos de ciudadanos rusos, aunque hay casos excepcionales como el de Lloret de Mar, en la Costa Brava, donde esta cifra se eleva hasta el 50 o el 60%. Las preferencias son Barcelona y la costa, tanto la mediterránea, como la del sur y las Islas Canarias.

También encontramos en el Russian Meeting Point al grupo Investpravo, que ha venido a Barcelona para captar expositores para la feria inmobiliaria que celebran en Moscú entre el 23 y el 25 de noviembre, el Property Worldwide, que cuenta con un 40% de participantes españoles. “Somos el partner del Barcelona Meeting Point en Rusia”, explica Anita Tablada.

La colaboración de Investpro y BMP va más allá del evento inmobiliario, pues el grupo ruso es el que ha organizado toda la logística necesaria para el Foro Empresarial Cataluña-Rusia, que tendrá lugar en Moscú entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre, y al que ya han confirmado su asistencia más de un centenar de empresas e instituciones catalanas.