El duelo "a gas" entre el Kremlin y Bruselas, con el inicio de las investigaciones de la Unión Europea sobre Gazprom para verificar si el gigante energético ruso se ha aprovechado de su posición de poder en diversos mercados de la Europa central y oriental, ha levantando ampollas también en Ucrania.

 Por un lado, Vladímir Putin expresó en la cumbre de la APEC su deseo de que Moscú y la UE "encuentren soluciones que eviten daños a ambas partes". Por otro, más allá de las fronteras de la UE, el tema del gas es igual de controvertido. Kiev no está interesada directamente en la investigación europea, que, como es lógico, se refiere solamente a países de la UE. Pero la cuestión podría tener repercusiones también en Ucrania, que desde hace meses está echando un pulso con Rusia precisamente por el precio del "oro azul".

El problema surge de los contratos estipulados en 2009 entre Vladímir Putin y Yulia Timoshenko, motivo central del proceso por el cual la exprimera ministra ucraniana ha sido condenada a siete años de cárcel.  Kiev intenta revisar los contratos de manera favorable, esto es, buscando ajustar los precios a la baja. Ucrania paga en estos momentos más de 400 dólares por cada 1.000 metros cúbicos de gas importado de Rusia, incluido el descuento acordado con Moscú tras los acuerdos de Járkov de 2010, cuando el entonces presidente ruso Medvédev y el recién elegido Víctor Yanukovich pactaron la prolongación hasta 2042 de la permanencia de la flota rusa en Sebastopol a cambio de una rebaja en la factura

Desde hace meses, Kiev negocia con Moscú más descuentos, sin éxito. El ejemplo de la investigación de la Unión Europea podría, según algunos observadores, servir de modelo en Ucrania, mientras que según otros la discusión se debe resolver por la vía diplomática y no en los tribunales.  

A finales de agosto de 2012 la tensión entre Ucrania y Rusia aumentó, tras el encuentro entre el ministro de la energía ucraniano Yuri Boiko y el número uno de Gazprom, Alexéi Miller, que discutieron el abastecimiento de las instalaciones de almacenaje de Naftogaz en Ucrania. Según el gigante ruso, las reservas acumuladas deberían ser suficientes para cubrir los derechos de tránsito.

El partido entre Bankova y el Kremlin se juega en varios campos y seguramente no terminará antes de las elecciones parlamentarias de este mes en Ucrania. Después, ya se verá.