Los emolumentos directos de Eto'o se estiman alrededor de los 20 millones de euros anuales, cifra que ha despertado la envidia de los mismísimos Messi y Cristiano Ronaldo, que estos días renegocian sus contratos poniendo como ejemplo al camerunés. “He conocido la pobreza. No tenía ni para comer algunas veces y ahora puedo disfrutar y compartir mucho”, relata Eto'o en una entrevista a Al-Jazeera Sport hace sólo una semana.

Por motivos de seguridad los jugadores del Anzhi residen en Moscú y no en Daguestán, sede del club y conflictiva región del Cáucaso ruso. A pesar de lujos y caprichos, el delantero camerunés lleva una vida relativamente discreta en la capital rusa, alejada de los focos. Recibe con asiduidad la visita de familiares y amigos, no se deja ver en la prensa amarilla y tampoco se le escuchan las declaraciones altisonantes de antaño. En el campo, Eto'o es el de siempre, máximo goleador de la liga rusa con 7 dianas en 11 encuentros, a los que sumar otros 3 en 4 partidos en la Europa League. Además, por primera vez en su carrera es capitán del equipo, responsabilidad que ha heredado tras la retirada de su amigo Roberto Carlos, que sigue ligado al club en labores de director deportivo y embajador.

El delantero camerunés se ha convertido con sus goles en la punta de lanza del ambicioso proyecto del Anzhi (propiedad del oligarca Suleyman Kerimov), que tanto recelo y escepticismo despertó en sus inicios hace sólo año y medio, pero que hoy comienza a echar raíces y a ver los primeros frutos. Transcurrido un tercio del calendario, el club daguestaní lidera el campeonato nacional ruso por primera vez en su corta historia, con 26 puntos de 33 posibles. Y no parece flor de un día.

A comienzos  del verano de 2011 casi nadie había oído hablar del Anzhi. Tampoco Samuel Eto'o que, antes de aceptar su estratosférica oferta, exigió un ingresó de 7 millones de euros por adelantado en concepto de garantía... En apenas un año el Anzhi se ha hecho un nombre en el fútbol europeo, ahora todos saben que va en serio. Después de una faraónica presentación en sociedad, con unos 100 millones de euros gastados en traspasos, el club ha reducido notablemente su inversión en fichajes en este 2012 (30 millones), manteniéndose en un perfil más bajo en el mercado. No significa que el proyecto pierda fuerza, sino todo lo contrario. Está alcanzando su madurez y ya no necesita pagar sueldos y cláusulas fuera de mercado para atraer talento. Tampoco necesita armar un equipo de cero o disparar al primer blanco en movimiento. Los cimientos están puestos y sólo necesita retoques para apuntalarlos.


El apartamento de Eto’o en Moscú.

Así llegó el gigantesco delantero Lacina Traoré (22 años, 2.03m), estrella del Lokomotiv Kuban la temporada pasada con 18 goles y por el que el Anzhi desembolsa 20 millones. También recalaron en Daguestán el mediocentro francés Lass Diarrá (Real Madrid) y el central brasileño Ewerton Almeida (Coimbra),  a cambio de unos 5 millones cada uno. Aunque la incorporación más importante está en el banquillo, el prestigioso técnico holandés Guus Hiddink, seleccionador ruso entre 2006 y 2010, que ingresará 10 millones por temporada.

El Anzhi también ha arrancado el curso con paso firme en la Europa League. Superó sin problemas una eliminatoria previa en agosto ante el holandés AZ Alkmaar (6-0 global) y disputadas dos jornadas marcha líder del grupo que comparte con Udinese, Liverpool y Young Boys. El único lunar llegó en los despachos, cuando por motivos de seguridad la UEFA decidió vetar Majachkalá (capital de Daguestán) como sede para partidos de competición europea, obligando al Anzhi a un destierro en el estadio Lokomotiv de Moscú, a 2.000 kilómetros de distancia de su afición.