El Tribunal Municipal de Moscú dejó hoy en libertad condicional a Ekaterina Samutsévich, una de las tres integrantes del grupo punk Pussy Riot, mientras que las otras dos componentes del grupo siguen condenadas a dos años de prisión.

Samutsévich salió del juzgado, mientras que Nadezhda Tolokónnikova y María Aliójina seguirán entre rejas para cumplir una sentencia de dos años.

 

Nos alegra que Ekaterina haya sido liberada, pero no somos capaces de ver en qué difiere su papel del de las otras dos”, declaró el abogado Mark Feiguin abogado de Tolokónnikova, tras conocerse la nueva sentencia.


Además, añadió que la defensa apelaría la sentencia al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Otro de los abogados, Nikolái Polozov, dijo que estaba sorprendido por la decisión del tribunal.

El pasado día 1 de octubre la apelación se retrasó porque Samutsévich despidió de manera inesperada a su abogada, Violeta Vólkova. Este hecho sembró cierta confusión y provocó que los fiscales acusasen a las chicas de pretender retrasar el proceso de manera deliberada.

La nueva abogada de Samutśevich, Irina Jrunova, sostuvo que su cliente no había participado en la protesta. Argumentó que los guardias de seguridad de la Catedral de Cristo Salvador, donde el grupo realizó la controvertida 'oración punk', la detuvieron y condujeron fuera del templo, antes de que pudiera unirse a las otras.

Hoy miércoles, las tres chichas estuvieron sentadas tras el cristal en una pequeña celda, custodiadas por miembros de las fuerzas de seguridad.

Estamos en prisión por nuestras creencias políticas”, dijo Aliójina durante el proceso.

Samutsévich declaró que “no tenía intención de ofender a los creyentes”, e indicó que la performance, en la que llamaban a la Virgen a “echar a Putin, era un acto “estrictamente político”.

Feiguin también acusó a Vladímir Putin de “influir de manera ilegal” en el proceso mediante los comentarios que realizó en un programa de televisión el pasado fin de semana, en el que dijo que las chicas habían recibido un castigo merecido.

Por su parte, durante las últimas semanas ha habido declaraciones por parte del gobierno así como de la Iglesia Ortodoxa que parecía que pretendían calmar la situación tanto a nivel interno como internacional.

Vladímir Legoida, del departamenteo de Información Sinodal, llamó recientemente a las tres mujeres a “arrepentirse” para “beneficiar a sus almas”.

Si consideramos que el objetivo del castigo es la corrección... Debería escucharse su arrepentimiento y sus consideraciones respecto a lo que han hecho, y deberían tener una oportunidad para embarcarse en un camino de corrección”, declaró el pasado 30 de septiembre.

Al mismo tiempo, el Primer Ministro, Dmitri Medvédev sugirió que las chicas deberían ser liberadas y calificó el castigo como “improductivo”.

El pasado 17 de agosto, las tres integrates de Pussy Riot fueron condenadas a dos prisión por su actuación en la catedral de Cristo Salvador, en un caso que ha atraido numerosa atención internacional y desató numerosas críticas al Kremlin.