Un Kaláshnikov, un samovar y cuatro tazas. Un Kaláshnikov en las manos de un niño con la nariz convertida en falo. Un Kaláshnikov en forma de cuernos de un monstruo negro. Artistas contemporáneos de la Gran Bretaña y de todo el mundo han creado cuadros, esculturas e instalaciones a partir del orgullo de la industria armamentística rusa: el fusil Kaláshnikov, el rifle de asalto más común del mundo. La exposición se celebró en Londres, la última semana de septiembre y se enmarcaba en la iniciativa "Peace One Day". El pasado 4 de octubre las obras creadas por Damien Hirst, Jake y Dinos Chapman, Marc Quinn y Antony Gormley, entre otros, salieron a subasta. Bloomberg informó de que las ganancias totales ascendieron a 675.000 dólares. Serán destinadas a financiar los proyectos de la fundación 'Peace One Day'.

El Kaláshnikov diseñado por Damien Hirst. Fuente: AP.

La idea original de hacer del Kaláshnikov una musa inspiradora se le ocurrió a un exmilitar, ahora reportero gráfico de la revista del Sunday Times, Bran Symondson.

El Kaláshnikov fue diseñado por el famoso constructor de armas de fuego Mijaíl Kaláshnikov, entre los años 1946 y 1949, y fue adoptado por el ejército soviético en 1949 bajo la denominación de AK-47 (calibre de 7'62 mm.). El AK y sus variantes son las armas pequeñas más comunes en el mundo. Se estima que pertenecen a este tipo una quinta parte del total de armas ligeras disponibles en el planeta. Durante 60 años, se han puesto en circulación más de 70 millones de automáticas Kaláshnikov de varios tipos en el mundo. Son utilizadas por 50 ejércitos y están presentes en varios países del mundo. La tradición de decorar los rifles, y recubrirlos de oro y joyas, se ha extendido ampliamente en África, Oriente Medio y América Latina. En el ejército ruso, las diferentes versiones del Kaláshnikov son todavía las principales armas ligeras utilizadas . 

Según cuenta, durante un viaje a Afganistán le sucedió lo siguiente: vio a los soldados y policías locales decorar con cariño sus armas con pegatinas brillantes y flores pintadas. "Mucha gente dice que se asusta cuando se magnifica el AK-47, pero creo que ya se exaltaba antes. El objetivo principal de esta exposición es mostrar que la máquina se puede utilizar de una manera diferente, repensar visual y mentalmente”, explicó Bran.

Para crear las obras, los artistas utilizaron Kaláshnikovs que habían sido dados de baja e iban a destruirse. Así, Damien Hirst pintó un AK-47 con un patrón multicolor, que en la subasta se vendió por 89.000 dólares. En la instalación de Douglas Gordon, alrededor de la máquina había cuatro tazas de té y un samovar. 

Su colega Antony Micallef presentó a la exposición un cuadro en el que los dos rifles representan los cuernos que salen de la cabeza de un monstruo negro. La artista palestina Laila Shawa decoró el fusil con coloridas cuentas de plástico y mariposas. Y los hermanos Chapman crearon las esculturas de los niños con narices fálicas.

"Creo que es ingenuo pensar que la máquina es sólo una arma de destrucción. Estoy convencido de que hay fusiles que han salvado vidas inocentes, y que sus familias son felices de que ocurriera. Al fin y al cabo, el valor de cualquier instrumento depende de cómo se utilice", argumentó el artista Charming Baker. Él perforó agujeros en el rifle, de forma que, según sus palabras, se revela la estructura interna del objeto.

Desde el año 2001, gracias a los esfuerzos del documentalista y activista Jeremy Gilley, las Naciones Unidas consideran el 21 de septiembre el Día Internacional de la Paz, una jornada mundial de tregua y no violencia. Poco a poco se han unido a la iniciativa todos los países de la ONU. En este día en 2007, se logró vacunar de poliomielitis a casi medio millón de niños en Afganistán, gracias al alto al fuego y a un parón de la violencia. Otra iniciativa de "Peace One Day" consiste en jugar partidos de fútbol de aficionados simultáneamente en distintos puntos calientes del mundo. Eventos benéficos, conciertos y proyecciones cinematográficas se llevan a cabo con regularidad y tienen repercusión en muchos países.

Artículo publicado originalmente en Rossíyskaya Gazeta.