La exposición de “iconos actuales” de Evgueni Máltsev bajo el nombre de Combate espiritual se inauguró el pasado 20 de septiembre: santos en pasamontañas, retratos de las integrantes de Pussy Riot con un nimbo alrededor de la cabeza, la imagen del Salvador con cara de una mujer.

"El icono debe ser liberado de su histórico 'hábito', que lleva a los vestigios del  feudalismo, el despotismo, el patriarcado, el fanatismo, la ignorancia, la opresión del individuo. Por esa razón, como punto de partida se han tomado las imágenes de las integrantes del grupo feminista Pussy Riot, que se han convertido en un símbolo de la lucha por la libertad espiritual, a favor de un sentimiento religioso vivo en contra de todos los intentos de falsearlo, escondiéndolo detrás de 'religiones tradicionales' y de una 'moral pública', de “simulacros similares”, explican los organizadores en la página dedicada al Combate espiritual.

No falto tiempo para que se pronunciasen los representantes de la Iglesia. El secretario del Consejo Patriarcal para la Cultura, el archimandrita Tijón Shevkunov calificó la exposición de “acto cínico de terror” en relación con la cultura rusa. El portavoz oficial de la iglesia, el jefe del Departamento sinodal para la Iglesia y la Sociedad, el arcipreste Vsevolod Chaplin declaró a RIA Novosti: “No he visto la exposición, solo vi una imagen en Internet. En mi opinión, ofende a un símbolo sagrado venerado por los cristianos: el icono del Salvador”.

"Si esta es realmente la imagen de una blasfemadora combinado con un elemento del icono de Cristo, entonces esto es precisamente una imagen anticristiana, y tenemos que considerar seriamente la cuestión sobre si hay o no un desprecio por los sentimientos de los creyentes, es decir, por lo menos, una infracción administrativa",  añadió Chaplin.

El organizador de la exposición, el empresario y coleccionista Víctor Bondarenko declaró que no tenía sentido la protesta del religioso. La autora no ha utilizado verdaderos iconos para crear sus obras de arte, no trató de ofender los sentimientos religiosos de nadie, y finalmente, ha expuesto su arte en la galería de forma privada y laica.

"Esto es arte, pero pretendemos que también sea la búsqueda de nuevas imágenes religiosas necesarias para la gente moderna. Los iconos no están firmados, no tienen nombres, solo una inscripción del tipo: Icono1, Icono 2, etc.”, dijo Bondarenko a RIA Novosti.

“No estamos en la Catedral de Cristo Salvador, sino que hacemos una exposición en un centro de arte moderno. Si a alguien no le gusta, que no mire”,  añadió.

Los activistas ortodoxos organizaron una concentración frente al centro de arte moderno, Winzavod,  donde tuvo lugar la exposición. Los ortodoxos gritaron "¡Cristo ha resucitado!", "¡Santa Rusia, preserva la fe ortodoxa!". El grupo más activo era uno que gritaba consignas del tipo: "El fascismo liberal no pasará!"

 Sofía Trotsenko, directora y una de las fundadoras de Winzavod, dijo en una entrevista a Gazeta.ru que la acción de los activistas ortodoxos es mucho más extremista que la propia exposición. "Si hablamos de acciones de derechos humanos, ¿por qué estas acciones son extremistas e infringen el orden público? Resulta que su extremismo  es mayor que el de la exposición. Yo no soy un experto en religión, pero es obvio que este proyecto no está organizado en un espacio público. Se lleva a cabo en un espacio artístico, en una área privada y cerrada. Además, no hay que olvidar que la libertad de expresión artística es un derecho de los ciudadanos”. 

El 2 de octubre convocaron a Maltseva y a Bondarenko a un juicio para  realizar un examen preliminar de la exposición calificada como "incitadora al odio religioso".

La artista dijo en una entrevista a Izvestia que la conversación se había desarrollado de forma tranquila y benevolente. "El juez instructor me preguntó si tenía la intención de insultar con mi exposición a los creyentes, y qué había hecho para preparar mi obra. Le expliqué que yo ya había estudiado los iconos en la escuela y en la universidad, pero para la exposición tenía que renovar mis conocimientos” , dijo la autora.

“En mi opinión, la situación es muy triste. Si viviéramos en un Estado de Derecho, estaría por lo menos claro qué hemos infringido,  qué puede pintar el artista y qué no. Se declara que no hay censura, que el artista tiene libertad de expresión. Pero en realidad no hay ningún oficial, ni investigador independiente, ni fiscal independiente.

 Como yo lo veo, tal vez ahora me acusen de nuevo de que ofendo a alguien, hay lacayos que cumplen las órdenes del principal lacayo. Porque nunca se sabe lo que el lacayo superior ordenó y cuál es la esencia de la orden: darnos palizas, meternos en la cárcel o ponernos una multa. Nos sentaremos a esperar. No tenemos intención de salir corriendo. Este es nuestro país, y tenemos una Constitución.

Como los creyentes levantan la cruz contra Satanás, así la levanto yo contra estos demonios de la Constitución. Yo no he infringido nada. Soy un cristiano ortodoxo. Miembro de la Cámara Pública, de la junta directiva de la Galería Tretiakov, un miembro honorario de la Academia de las Artes. Una persona que ha hecho un montón de exposiciones y ha reunido la mejor colección de iconos rusos antiguos y una gran colección de arte moderno. Por lo tanto, los sacerdotes con sotana para mí no son una autoridad y no pueden decirme qué es arte y qué no lo es”,  dijo en una entrevista Bondarenko a The Moscow News.

El 3 de octubre, representantes del Comité de Investigación llegaron a la exposición y fotografiaron la obra de Evguenia Maltseva para adjuntar imágenes al caso.