A día de hoy la policía todavía sigue buscando a algunos de los hinchas del CSKA y el Spartak: una mujer resultó herida tras caerle un petardo en la cara en una de las peleas entre aficionados en la estación de tren Nizhnie Kotli.

 

A juzgar por la información ofrecida por los medios de comunicación, la situación en este ámbito está empeorando. Prácticamente todos los partidos que se juegan en Moscú y alrededores acaban con enfrentamientos entre hinchas y arrestos. ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

La verdad, yo no diría que la situación empeorase. Es más o menos la misma que la hace muchos años,  además los informes de la policía son similares. Cuando hay partidos de alto riesgo, como es el caso del Spartak – CSKA, siempre habrá momentos en los que la emoción esté por encima de todo. Las autoridades se preocupan por la situación en los estadios, por ello todas las partes interesadas se están esforzando por hacer que en los próximos partidos de fútbol se reduzca el número de incidentes.

¿Cómo lo van a hacer? ¿A través de intento legislativo para regular el comportamiento de los aficionados en los estadios?

En este momento en la Duma Estatal se está desarrollando un proyecto de ley federal para garantizar el orden público y la seguridad durante los eventos de masas que, en principio, pretende incluir nuevas normas y responsabilizar en mayor medida a los organizadores. 

Se propone que no sea la policía la que se encargue de la seguridad en los partidos, sino personal contratado especialmente por los organizadores. También se prevé la posibilidad de prohibir la entrada a este tipo de eventos a personas con que hayan violado en repetidas ocasiones las reglas de conducta en los estadios. Para la preparación de este proyecto de ley federal se está tomando como ejemplo el modelo inglés, en el que tras cualquier incidente se exige responsabilidad penal.

No obstante, para empezar debe endurecerse la responsabilidad administrativa para los que infringen las normas: hasta 15 días de prisión para los aficionados más agresivos. En 2018 en Rusia tendrá lugar el Campeonato del Mundo de Fútbol y, por supuesto, nadie quiere que éste se vea empañado por el mal comportamiento de los espectadores.

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant