Vólkova aseguró que "hacer tales declaraciones, más aún días antes de una vista judicial, es inadmisible para el jefe del Estado".

"'Las llevaron al tribunal, les metieron un par de años', esas son expresiones barriobajeras, jerga, que es inaceptable para su cargo", dijo.

En opinión de la abogada, "con sus declaraciones el presidente demostró que apoya la sentencia dictada contra las integrantes de Pussy Riot y que no hay que revisarla".

Con ocasión de su 60 cumpleaños, Putin aseguró en una entrevista con el canal de televisión NTV: "En realidad está bien que fueron arrestadas y está bien la decisión que ha tomado el tribunal, ya que no se puede hacer tambalear las bases de la moral, destruir el país. ¿Qué nos va a quedar entonces?".

Putin, que había declinado en numerosas ocasiones comentar la sentencia que llevó a las jóvenes a la cárcel por "gamberrismo motivado por odio religioso", destacó que al principio pensó que el caso no pasaría a mayores.

"Yo no tengo nada que ver. Ellas han obtenido lo que querían", aseveró.

El Tribunal Municipal de Moscú reanudará este miércoles la vista sobre el recurso de casación tras aplazarla la pasada semana después de que una de las condenadas, Yekaterina Samutsévich, rechazara que sus tres abogados actuales sigan defendiendo sus intereses.

La defensa de Samutsévich, Nadezhda Tolokónnikova y María Aliójinamantiene mantiene que en su actuación no hay objeto de delito y está dispuesta a recurrir al tribunal de derechos humanos de Estrasburgo.

La Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) pidió recientemente a la Justicia rusa que tenga clemencia con las tres condenadas integrantes del grupo punk Pussy Riot si muestran arrepentimiento por lo que han hecho.

No obstante, los abogados del grupo ya han insistido que las jóvenes mantienen que su actuación fue política y no estaba dirigida contra la Iglesia y los creyentes, por lo que no están dispuestas a reconocer su culpabilidad.

Las Pussy Riot se dieron a conocer el 21 de febrero, cuando cinco de sus integrantes irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Salvador en la capital rusa.

"Madre de Dios, echa a Putin", decía la canción cuyo vídeo fue difundido en internet y en la que se acusaba al patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, de creer en el presidente de Rusia y no en Dios.