El español es un idioma que cobra cada día más fuerza en Rusia. Cada vez hay más jóvenes que se matriculan en el Instituto Cervantes, y más padres que quieren que sus hijos aprendan español desde pequeños. En los últimos años la popularidad de los colegios públicos donde el castellano se estudia como segundo idioma ha aumentado notablemente. Pero aún más ha crecido el interés por los cinco colegios (cuatro de ellos están en Moscú y uno en San Petersburgo) que tienen secciones bilingües, es decir, que otorgan el título de bachillerato español, aparte del título ruso.

El colegio nº 1252 que lleva el nombre de Miguel de Cervantes, fue uno de los tres primeros centros educativos en Moscú donde empezaron a estudiar español como segundo idioma, ya en 1973 . En 2001 se convirtió en el primer colegio público ruso que se unió al programa de secciones bilingües.

Ígor Kurshakov, graduado de este año, cuenta que en su familia existía un interés especial por el español, ya que su abuela trabajó durante muchos años en Cuba. En su memoria, los padres estaban buscando un colegio donde se enseñara español como segundo idioma y, finalmente, eligieron la escuela de Cervantes a pesar de que en aquella época vivían a las afueras de Moscú y se veían obligados a hacer un largo trayecto cada día para llevar a su hijo al barrio Sókol de la capital.

Ígor dice, casi sin pensarlo, que este colegio le ha dado todo: “Aquí me he formado como persona, he aprendido mucho más que el idioma, o la cultura e historia de España. He aprendido las normas cívicas, he ido durante cinco años a excavaciones arqueológicas, aquí me he enamorado de la historia y he decidido hacer carrera como historiador. Esta escuela me ha enseñado a ser como soy ahora”, reflexiona Ígor con una seriedad y madurez inesperada para un joven de 17 años.

En el Cervantes №1252 todo gira en torno a la vicedirectora Marina Polisar, el alma mater del colegio, la mujer que ha estado al frente de este centro educativo durante 39 años, y que  renunció al cargo de directora de la escuela para poder centrarse en las labores pedagógicas.

Ella ha sabido llevar las riendas de este experimento iniciado en 1973 y que esperemos, no vaya a cesar jamás, para alegría de alumnos y padres. Marina Polisar, Maestra Benemérita de la Federación de Rusia, distinguida con la orden del Mérito Civil, el lazo de Isabel la Católica, la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio y la Orden de Amistad, galardonada con el premio Gran Moscú, tiene grandes planes de desarrollo de las actividades bilaterales entre Rusia y España en el ámbito educativo.

En 2008 ya convenció al alcalde de Las Rozas en Madrid, Bonifacio de Santiago, para implantar  clases optativas de ruso en la secundaria. Además, en Las Rozas se inauguró la Biblioteca León Tolstói por iniciativa conjunta de estas dos instituciones.

El siguiente proyecto de Marina Polisar, aún más ambicioso, es conseguir que los alumnos y los graduados del colegio tengan la posibilidad de obtener una beca en España: “Estos niños podrían ser el orgullo de cualquier universidad española”, afirma la vicedirectora, y añade: “No soy una soñadora, estoy acostumbrada a hacer realidad mis metas y proyectos. Y, en mi opinión, si queremos fortalecer las relaciones bilaterales entre Rusia y España, deberíamos prestar más atención al intercambio cultural y de idiomas”.

Merece la pena indicar que una de las primeras visitas realizadas por el nuevo Embajador de España en Rusia, José Ignacio Carbajal Gárate, que aterrizó en Moscú hace poco más de un mes, fue precisamente al colegio Cervantes. Después de hablar con los alumnos y el profesorado, el diplomático afirmó que “la auténtica Embajada de España en Moscú está en este colegio”.

La escuela №1252 no es la única que participa en este experimento aunque quizás la más prestigiosa y con más éxito. La directora del colegio №205 de San Petersburgo que también concede la titulación de la educación secundaria española desde 2003, Liudmila Gúseva, dice que “se siente orgullosa de que su colegio, el único en San Petersburgo, haya sido elegido por la Embajada española para formar parte de este proyecto bilateral”. El interés por el colegio y su prestigio ha aumentado de una forma inesperada. “Lo que hacemos nosotros, no lo hace nadie en San Petersburgo”, añade la directora con satisfacción.

Las secciones bilingües aparecieron en Rusia en 2001. Desde entonces, los colegios que participan en este experimento, han recorrido un largo y difícil camino y han dado un paso de gigante en su desarrollo. Sin embargo, según la Agregada de Educación de la Embajada de España en Rusia, Tatiana Drosdov Díez, aún queda mucho por hacer para fortalecer las relaciones bilaterales en el ámbito educativo.

Según los datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, actualmente secciones bilingües existen en 14 centros educativos de Polonia, en 10 colegios en Rumanía, Bulgaria cuenta con 12 secciones bilingües. Sin embargo, en Rusia, un país muchísimo más extenso y con una población más numerosa, existen sólo 5. Por otra parte, en España no hay ningún colegio donde se estudie el idioma ruso como segundo idioma.

“La falta de paridad lo explica todo”, comenta Tatiana Drosdov Díez. Sin embargo, la Agregaduría de Educación no piensa tirar la toalla y tiene intención de seguir promocionando la lengua española en Rusia y el idioma ruso en España:

“Nuestro próximo objetivo es que en cada provincia de Rusia haya al menos uno o dos colegios donde se estudie el español como primera o segunda lengua, y que en las universidades se garantice la preparación del profesorado local”.