El político danés llamó a todas las fuerzas políticas georgianas a unirse en beneficio del país y a seguir consolidando las reformas y las instituciones democráticas.

"La OTAN está comprometida con nuestra cercana relación con Georgia y esperamos hacer esta relación aún más intensa", aseguró Rasmussen.

El ingreso en la Alianza Atlántica ha sido hasta ahora una de las prioridades en materia exterior del presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, y seguirá siendo la ruta que seguirá el país pese a la derrota de su partido en las parlamentarias, según ha garantizado la coalición opositora vencedora.

"El rumbo estratégico será la integración euroatlántica y el ingreso en la OTAN. La humanidad aún no ha inventado nada mejor que esas organizaciones", señaló el líder de la oposición a Saakashvili, Bidzin Ivanishvili.

La OTAN, por su parte, mantiene la puerta abierta para la ex república soviética, aunque considera que aún no está lista para el ingreso en la organización.

La futura adhesión georgiana cuenta con la oposición frontal de Rusia, que ha señalado en varias ocasiones que no quiere a la OTAN en el Cáucaso.

Ivanishvili, sin dejar de lado a la OTAN, pretende mejorar las relaciones con Moscú, rotas tras la guerra de 2008 y el reconocimiento ruso de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia.