Obeschania.ru”


Es un servicio de control de las promesas y pronósticos de políticos, diputados, líderes de la oposición e incluso de las estrellas del espectáculo. Las promesas de Vladímir Putin tienen su propio apartado. Se recuerda, por ejemplo, que no cumplió con su promesa de reducir el IVA (lo prometió en 2004, y ocho años después sigue siendo el 18%). Puede verse también que el año que viene se acaba el plazo para que Putin cumpla su promesa de duplicar el PIB en diez años (lo prometió en 2003).


Pero no solo el gobierno sabe faltar a su palabra, sino también la oposición. Concretamente el coordinador del Frente de Izquierda Serguéi Udaltsov no pudo reunir a 150.000 personas en la 'Marcha de los Millones', tal y como prometió. Y el socialdemócrata Gennadi Gudkov está, como mínimo, tardando en cumplir su promesa de reclamar en el Tribunal Supremo por la revocación de su mandato como diputado. Han pasado dos semanas y aún no ha interpuesto una demanda.

Un buen servicio es uno compuesto de 'promesas ardientes' que, pasado el mandato, se habrán consumido. Ahora, por ejemplo, está siendo observada la promesa del diputado y exboxeador de peso superpesado Nikolái Valúyev de organizar la recogida de residuos de papel y cartón en la Duma del Estado, así como la promesa de Putin de dar antes del 15 de noviembre una nueva vivienda a todos los habitantes de Krimsk que se han quedado sin techo a causa de las inundaciones.

Dalslovo.ru”


Es un servicio de seguimiento de las promesas de funcionarios y políticos. Se puede tanto mirar qué y cuándo han prometido exactamente, como añadir uno mismo la promesa que le sea importante y quiera mantener controlada. En cuanto se añade una, se activa un mecanismo de supervisión: en una página aparte se publican todas las noticias relacionadas con este tema. Los líderes, según el número de promesas en la página web, son Vladímir Putin (168) y Dmitri Medvédev (63).


Son los usuarios, mediante votación, quienes deciden si la promesa se cumple o no. Por ejemplo, las palabras de Putin que afirmaban que las elecciones presidenciales y las de la Duma serían justas aparecen como no cumplidas, y la promesa de Putin de que “la pesca debe ser gratuita”, como cumplida.


Ahora mismo se puede votar si Dmitri Medvédev ha cumplido su promesa de luchar contra los 'Pueblos Potiomkin'. En Rusia llaman así a los intentos de las autoridades locales de tratar de disimular o maquillar su situación antes de la inspección. En abril del año pasado Medvédev declaró que iba a luchar contra el 'escaparatismo' saliéndose de las rutas planeadas y revisando sin previo aviso los patios y portales. En términos generales, en política suele llevar un año de media cumplir una promesa.

 

 

Pravdometr.ru”

 

La web Pravdometr (que significa 'El Verdadómetro') es un índice de la honestidad de las personas públicas. La idea consiste en valorar colectivamente todas sus declaraciones según su sinceridad y según las hayan cumplido o no.


La idea no es mala, pero tiene claros problemas de ejecución. Los ranking “de mentirosos” y “de engaños” de esta página parecen demasiado subjetivos (en ellos pueden participar todos los usuarios autorizados). Por lo demás, la web actúa con cautela en sus valoraciones: la “clasificación de los mentirosos” está encabezaba por Vladímir Putin, y la de engaños por un funcionario regional: Borís Muráshov, presidente del comité de desarrollo de la infraestructura de transporte de San Petersburgo, que en una ocasión tuvo la presunción de prometer que el colapso de San Petersburgo a causa de la nieve no se repetiría nunca más.


En esta web están ahora bajo vigilancia las palabras de Putin según las cuales durante la Olimpiada de Sochi de 2014 “se garantizará nieve real”, así como sus afirmaciones de que la central hidroeléctrica de Sayano-Shúshenskaya funcionará a su máximo rendimiento el 2013. Entre el montón de promesas de Medvédev está un aumento de las pensiones laborales al 45% desde el 2015; cuando llegue el momento la gente valorará si el Primer Ministro ha cumplido o no su palabra. Eso, por supuesto, si la propia web no “muere” antes... desde principios de septiembre ya no carga bien.

 

Artículo publicado originalmente en ruso en Moskóvskie Nóvosti.