Los resultados de la encuesta no han sorprendido a los expertos, sin embargo los especialistas interpretan los resultados de la investigación de forma diferente. Según la decana de la Universidad Estatal de Humanidades, la socióloga Liuba Borusiak, los rusos a menudo se orientan hacia ciertas máximas religiosas en sus juicios morales .

"Rechazar a un hijo se encuentra en un cruce de caminos entre todos los valores y todas las prohibiciones, el tabú del suicidio y la homosexualidad tienen unas raíces profundamente religiosas", señala Borusiak.

Es cierto que la religión ortodoxa promulga los tabúes citados anteriormente. Pero los propios autores de la investigación tienen dudas de la religiosidad de los rusos. "En Rusia hay muy poca gente que se considere ortodoxa, sea creyente y rija su vida por normas religiosas. Suponen menos del 10% de la población total", declara Alexéi Grazhdankin sus datos el subdirector del Levada Center. En su opinión la respuesta encierra, en cierto modo, la mentalidad del país, que no es ni occidental ni oriental.

"Rusia, es un país bastante conservador", explica el sociólogo. "Entre nosotros, la intransigencia con los comportamientos no habituales es bastante más alta que en los países europeos, aunque, por supuesto, menos que en los islámicos. En relación a esto, nos encontramos a medio camino entre Europa y Asia".

Preguntas de la encuesta

¿Cuál de las siguientes opciones considera inaceptable? %
Clonación humana 52
Aborto 38
Suicidio 64
Homosexualidad 62
Experimentos médicos con animales 21
Pena de muerte 21
Divorcio 7
Poligamia 41
Eutanasia 21
Tener hijos fuera del matrimonio 5
Abandonar a un hijo, repudiarlo 75
Comprar o llevar abrigos de piel de animales 3

Grazhdankin pone como ejemplo la relación de los rusos con la pena de muerte. Quitar la vida a una persona como forma de castigo está mal vista por el 21% de los encuestados, lo que supone un mayor porcentaje  que el de los indicadores europeos.

Los sociólogos establecen también determinados cambios en la orientación moral de los rusos. En concreto, ha cambiado la relación de los ciudadanos con el aborto, en comparación con la encuesta realizada hace cinco años. Si en 2007 un 27 % de los encuestados aprobaba la interrupción voluntaria del embarazo, actualmente es el 18 %. Borusiak señala algunas causas que han hecho que los rusos revisen su posición con respecto al aborto.

En primer lugar, el acceso a los métodos anticonceptivos no permite explicar el aborto por fuerzas de causa mayor. En segundo lugar, en gran parte se ha asumido la visión religiosa del aborto como un infanticidio. Además, la ola de impactantes anuncios sociales ha producido efecto, enumera la socióloga.

Por lo demás, en relación con otros comportamientos menos ambiguos los sociólogos establecen tendencias completamente opuestas. De forma que los rusos gradualmente excluyen del campo moral vicios como la gula, la afición al alcohol y a los juegos de azar. La cantidad de encuestados que aprueba el juego se ha doblado en los últimos cinco años. En cualquier caso, los partidarios de estos puntos de vista siguen siendo una minoría.

"Indudablemente en cinco años ha habido un cambio hacia la tolerancia", resume los resultados de la investigación Alexei Grazhdanski, "pero no muy grande".