Precisamente en este lugar estuvo situada la isbá (casa rural de madera típica de Rusia) en la que se celebró el famoso consejo militar de Filí, en el cual el ejército ruso de Alejandro I, dirigido por el mariscal Mijaíl Kutúzov, tomó la decisión de entregar Moscú sin combatir a las tropas de Napoleón.
 

Una guerra en vivo

El Moscú de antes de la guerra recibe a los visitantes que entran en el museo. Después de pasar las primeras salas, el ambiente cambia bruscamente. De las ventanas de las casas vacías se disparan lenguas de fuego y se oyen gritos y risas de los invasores. Los soldados arrastran el botín. Las voces alarmadas de los ciudadanos y el ruido abren paso al sonido de los caballos y a las conversaciones del ejército ruso. Es la antesala que lleva a la exposición panorámica. Flechas azules y rojas marcan los asentamientos de ambos ejércitos y una sucesión de explosiones anuncia que el Ejército francés se retira.

La idea de la exposición panorámica pertenece al pintor ruso Franz Roubaud (1856-1928), conocido por sus pinturas panorámicas de gran formato. Son obras suyas La defensa de Sebastopol y La Batalla de Borodino, espectacular obra que finalizó en 1912 y que se encuentra en el museo. El cuadro donde están representados unos 3.000 personajes, mide 115 metros de largo por 15 de alto. El espacio expositivo de esta obra ha sido renovado y se ha complementado con pantallas informativas desde las que puede consultarse cualquier fragmento del lienzo.

Además, el visitante puede acercarse a cualquier fragmento de la obra hasta descubrir quién está representado. Vemos por ejemplo a un soldado herido que viste una chaqueta de color amarillo. Se trata de Nikolái Ribus, un suboficial del regimiento de caballería que durante la batalla perdió su casco y siguió luchando. Por su actuación recibió la Orden de San Jorge.

Además se pueden ver otros escenarios diseñados exclusivamente por historiadores y artistas de teatro.
La exposición El tiempo y las cosas, historia y leyenda es un recopilatorio de porcelana con imágenes de la misma batalla narradas por el mismísimo León Tolstói en Guerra y paz. Hay un guión de la primera película rusa basada en esta novela con una inscripción del cineasta Serguéi Bondarchuk, en gratitud al museo por la ayuda que le prestó para preparar el rodaje del film.

Los visitantes tienen además la oportunidad de ver otras exposiciones como Europa antes de la guerra, De Niemen a Smolensk, o Los niños de Marte, cuyas colecciones se completaron durante los meses de reforma.
Muchas de las piezas fueron donadas al museo Batalla de Borodinó por coleccionistas particulares. El día de la inauguración se presentó al público un particular grabado europeo: La toma de Reims por los rusos, y una pitillera del siglo XIX con la imagen del emperador ruso Alejandro I, el emperador de Austria y el rey de Prusia. 

Dónde y cuándo

Localización: El museo panorámico se encuentra en el centro de Moscú, en la Avenida Kutúzovski, 38 (metro Kutúzovskaya).
 

Horario: El museo Batalla de Borodinó está abierto al público todos los días de 10.00 a 18.00 h, y los jueves hasta las 20.00 h.

León Tolstói en su famosa obra ‘Guerra y paz’ narra episodios de la contienda.