La base militar de Rusia en Kirguizistán será capaz de acoger aviones estratégicos en seis meses, comunicó hoy el ministro ruso de Defensa, Anatoli Serdiukov.


Serdiukov precisó que este plazo se requiere para completar la reconstrucción del aeródromo de Kant. “Dentro de medio año, en teoría, el aeródromo podrá acoger nuestros aviones estratégicos”, dijo el ministro al agregar que todavía es necesario sopesar minuciosamenteesta opción.


Los bombarderos estratégicos rusos Tu-95MS y Tu-160 se emplazan actualmente en la base aérea de Engels, cerca de Sarátov.


Además de una base aérea en Kant, Rusia cuenta con un centro de comunicaciones militares en Kara-Balta, un laboratorio sísmico en Maili-Suu y un centro de ensayos de armas navales en Karakol, a orillas del lago Issyk-Kul.

A futuro, las cuatro instalaciones formarán parte de una sola base militar bajo un mando único, mediante un acuerdo firmado la víspera durante la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a Kirguizistán.


El acuerdo fue suscrito por un período de 15 años prorrogables por otros cinco. Entrará en vigor a partir de 2017, fecha hasta la cual la presencia de la base será reglamentada mediante un anexo.


Putin y su colega kirguís, Almazbek Atambáev, no debatieron ayer el futuro del “centro de tránsito” estadounidense que funciona en el aeropuerto internacional de Biskek, Manas, y que tiene gran importancia logística para las operaciones de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF).

El presidente de Kirguizistán reafirmó el jueves que Manas será un aeródromo exclusivamente civil a partir de 2014. Putin señaló que “Rusia está dispuesta a llenarlo de contenido económico”, para que genere beneficios.

Ambas partes acordaron también que Rusia condonará la deuda kirguís de casi 490 millones de dólares y quedaron en sacar adelante grandes proyectos hidroeléctricos en el territorio de Kirguizistán.