¿Por qué en el 2012 fue Moscú el lugar que se eligió para llevar a cabo la cata de Berlin?

 

El Berlin Tasting es una herramienta fundamental de nuestra campaña internacional que busca educar sobre la calidad mundial que brindan los vinos chilenos. Es así desde que organizamos la cata original en Berlín el año 2004. Creo que casi hemos dado la vuelta al mundo, y ya era hora de hacerla en Moscú. Rusia es un mercado muy interesante para nuestros vinos, por la larga trayectoria de relaciones entre Chile y este país, por su enorme proyección hacia la zona del Asia-Pacífico, que también nos interesa mucho, y más aún ahora, que la agenda de Chile contempla la firma de un tratado de libre comercio con Rusia. Este tema se trató en la reunión que sostuvo el Presidente Piñera con el Presidente ruso, Vladímir Putin, en el marco de la cumbre APEC que  recientemente tuvo lugar en Vladivostok.

 

 ¿Qué conclusiones sacó al concluir la degustación?

 

Los resultados del Berlin Tasting en Moscú fueron muy satisfactorios aunque nunca dejan de sorprender, tanto a mí, como a los expertos participantes. Nuestros vinos Icono Seña y Don Maximiano Founder’s Reserve fueron elegidos por más de 80 participantes –entre sommeliers, críticos y miembros de la industria rusa del vino –, como sus favoritos, por encima de los Grand Crus de Burdeos y Súper Toscanos que fueron incluidos en la cata. Además, esta degustación fue especial, porque a diferencia de versiones anteriores en las que se comparaban las cosechas más recientes, decidimos poner frente a frente cosechas históricas de nuestros vinos Don Maximiano Founder’s Reserve, Viñedo Chadwick y Seña, con los del Viejo Mundo. Con este nuevo formato, de cata vertical, demostramos además, que nuestros iconos poseen un potencial de guarda totalmente equivalente al de los mejores vinos del mundo.

 

Por su parte, el experto ruso Ígor Serdyuk, que me acompañó durante la cata, concluyó que la cata fue un evento histórico para el mercado ruso, con gran impacto educacional en los profesionales jóvenes de la industria del vino, por demostrar la nueva etapa en que está el vino chileno.

 

En enero del 2004 se llevó a cabo el primer 'Berlin Tasting'. Una cata a ciegas de vinos premier cru, de origen francés e italiano y de los mejores vinos de viña Errázuriz. Eduardo Chadwick presentó sus vinos icono: Viñedo Chadwick 2000 y 2001, Seña y Don Maximiano Founder’s Reserve. En este evento dirigido por Steven Spurrier, algunos de los más respetados periodistas especializados en el área, escritores y consumidores. El Viñedo Chadwick 2000 y Seña 2001 consiguieron el primer y segundo puesto respectivamente, hecho que Jancis Robinson consideró como un hito para la industria vinícola chilena.

¿Qué influencia tendrían estos resultados en su estrategia de ventas en el mercado ruso?

 

Claramente, estos resultados sirven para posicionar a Chile como productor de vinos de alta calidad, que es nuestro objetivo primordial. Y una vez que consigamos mejorar la percepción de nuestro país, eso debería contribuir a que colocar nuestros vinos Don Maximiano Founder’s Reserve, Seña y Viñedo Chadwick en los mejores restaurantes y tiendas de vinos finos de Moscú, San Petersburgo y el resto del país.

 

¿Según el volumen de ventas, qué lugar ocupa Rusia entre los países, donde se comercializan sus vinos?

 

Rusia ocupa un lugar muy importante para nosotros. Un reflejo de ello es que en el segmento de precios hasta 70 dólares y hasta 300 dólares, nuestros vinos Errázuriz y Seña están en segundo y tercer lugar, respectivamente. Como grupo, nuestros vinos aparecen en conjunto como en el 9º lugar.

 

Eduardo Chadwick en la Plaza Roja en Moscú. Fuente: Archivo personal.


¿Cómo es propia experiencia de trabajo con los socios rusos?

 

Mi experiencia personal de trabajo con nuestros socios rusos ha sido excelente, tenemos ya una larga relación que se ha ido fortaleciendo en el tiempo y siempre ha sido muy cordial. Siempre nos hemos sentido muy bien recibidos y hemos sentido en carne propia la hospitalidad rusa.

 

Además, siempre es un placer ir a Moscú a reunirse con los importadores y organizar eventos con consumidores. Es una gran ciudad y con mucho potencial para los vinos Ultra Premium chilenos. ….y cómo no, mencionar la belleza de las ciudadanas rusas. Es notable.

 

 Es difícil encontrar aspectos negativos, no más que lo que pasa con casi toda nación extranjera con la cual hay relaciones comerciales: la distancia dificulta estar más presentes o visitar a los socios, clientes; también influye en las comunicaciones la diferencia de horarios y el idioma. Asimismo, es complicado cuando se dan cambios de regulaciones o medidas que frenan a veces el impulso de las exportaciones. Pero el balance general es ciertamente positivo.  

 

El vodka es uno de los principales símbolos de Rusia: frío por fuera, caliente en su esencia, capaz de desorientar o de alegrar. Pero, si comparamos a Rusia con un vino, ¿qué vino la caracterizaría mejor?

 

Quizá diría que la cepa Carmenere es la que la podría caracterizar mejor a Rusia, porque es una variedad que tiene una de las historias más interesantes. Fue redescubierta en suelo chileno en el año 1994, y creo que Rusia tiene una historia apasionante y también la estamos redescubriéndola hoy en día, en este mundo cada vez más global e intercomunicado. El Carmenere produce vinos aterciopelados, de gran color y especiados, atributos que igualmente asocio en mi mente con la cultura rusa: sus coloridos trajes y bailes tradicionales, su ballet, su multiculturalidad, la arquitectura y la riqueza de su cocina..... y además, porque es una cepa a la que le tenemos especial cariño, ¡como a Rusia!