Guerman Sterlingov fue uno de los primeros millonarios rusos en la daćada de los 90. Perdió la fortuna en la campaña electoral del año 2000, cuando se presentó a la presidencia del país. Posteriormente se reinventó y se mudó con su familia al campo para llevar una vida al estilo tradicional, insistiendo en la hipótesis de que la ciencia y los científicos provocan la degradación ambiental del planeta.

Guerman y su familia producen todos los productos que consumen, trabajan la tierra y crían  ganado. Su esposa y sus cinco hijos viven sin televisión ni internet. Una bomba de agua es el único dispositivo tecnológico que usan a diario.

Sterligov ha vuelto a la política con un proyecto: el tribunal ambiental internacional, que pretenderá velar por el cumplimiento de una nueva legislación ecológica.

Guerman Sterligov. Fuente: Ricardo Marquina Montañana.