La Cancillería rusa anunció ayer que EEUU debe cerrar la representación de la citada agencia a partir del próximo 1 de octubre, lo que provocó un aluvión de críticas por parte de activistas de los derechos humanos y opositores al Kremlin.

Según el portavoz de la diplomacia rusa, Alexandr Lukashévich, la USAID ha intentado "influir mediante de la entrega de subvenciones en los procesos políticos, incluidas elecciones de distinto nivel, y las instituciones de la sociedad civil".

Al respecto, una fuente oficial estadounidense informó a "Kommersant" que "el cierre de la USAID no significa que vaya a haber un cambio de política y que se dejen de apoyar los programas que antes financiaba la agencia".

En Rusia siguen existiendo tres organizaciones vinculadas estrechamente con el Gobierno estadounidense: la Fundación Nacional para la Democracia (NED), el Instituto Nacional Democrático (NDA) y el Instituto Republicano Internacional (IRI).

"La diferencia radica en que estas estructuras no se dedicarán a los niños y financiarán sólo a ONG políticas y de derechos humanos", señaló al diario ruso otra fuente cercana a la secretaría de Estado.

Sea como sea, señala una fuente gubernamental rusa, "cualquier actividad futura de la USAID en territorio ruso queda descartada" y añade que "los norteamericanos nos han dado garantías de que actuarán en consonancia con nuestra decisión".

"Kommersant" informa de que Lavrov comunicó la decisión rusa a Clinton el pasado 29 de junio y que en la cumbre de la APEC en Vladivostok de principios de septiembre, el ministro ruso mencionó la fecha exacta para la suspensión de las actividades de la USAID.

Organizaciones como Golos (Voto) que se dedicar a supervisar la limpieza de los procesos electorales explican que si USAID deja de trabajar en Rusia dentro de diez días, se verán privados de su principal fuente de financiación.

En el caso de Golos, esta organización no dispondrá de medios suficientes para supervisar las elecciones regionales y municipales del 14 de octubre próximo.

Lo mismo ocurre con numerosas organizaciones con sede en el Cáucaso Norte, que tendrán que suspender sus actividades por falta de recursos.

Con todo, un destacado activista citado por el periódico aseguró que, pese a las presiones, EEUU seguirá financiando, como mínimo, a las principales ONG rusas: Memorial, el Grupo de Helsinki de Moscú y Golos.

La USAID, agencia que comenzó a trabajar en Rusia tras la caída de la Unión Soviética en 1992, cuenta con una plantilla de doce diplomáticos norteamericanos y 60 empleados rusos.

La portavoz del departamento de Estado norteamericano, Victoria Nuland, lamentó la decisión rusa y aseguró que EEUU seguirá apoyando los derechos humanos, la democracia y la sociedad civil en este país.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha acusado a EEUU y a Clinton en particular de instigar las mayores protestas opositoras en 20 años, cuyo detonante fueron las denuncias de fraude oficialista en las elecciones legislativas de diciembre pasado.