La ecuación no es complicada. Por una parte, las provincias de Málaga y Barcelona son dos de los principales destinos en España de los turistas rusos que, por cierto, llegan cada año en mayor cantidad. Cataluña recibió medio millón de turistas rusos en 2011. Por otra parte, Spartak y Zenit son con diferencia los equipos que mayor masa social arrastran en Rusia. El club moscovita ha confirmado la presencia de 5.000 de sus aficionados, aunque bastantes más viajarán a título individual. Además, desde el Spartak se ha hecho un llamamiento a los rusos que se encuentran en Cataluña para que acudan a tan señalado encuentro, ya sea los que viven allí (unos 17.000) o los que todavía apuran sus vacaciones veraniegas. El precio de las localidades oficiales oscila entre los 45 y los 125 euros.

“No le tengo miedo al Barcelona. Le respetamos, pero no nos dejaremos intimidar, no seremos un pelele en sus manos”, adelanta el delantero nigeriano del Spartak, Emmanuel Emenike. Unas palabras que resumen el ánimo del equipo moscovita de cara a su visita al Camp Nou.  Tras un buen arranque en la liga nacional, al equipo que dirige el español Unai Emery parece habérsele salido la cadena en las últimas semanas, con dos derrotas y un empate en tres partidos. Se encuentra a seis puntos del líder de la competición, el sorprendente Terek Grozny, de Chechenia.

“Somos capaces de competir con el Barça, vamos a tratar de discutir su posesión de balón”,  explica Emery sobre su receta para el partido. Y es que, salvando las distancias, ambos equipos presentan ciertas similitudes de estilo, gustan de cuidar el balón. Es habitual ver al Spartak en la liga rusa firmar porcentajes de posesión por encima del 60%. El caudal ofensivo llega principalmente por las bandas, con las internadas de Kombarov (un guante en su zurda) y del habilidoso irlandés Aiden McGeady. Apenas se ha integrado todavía a la dinámica del equipo el mediapunta español José Manuel Jurado, recién llegado procedente del Shalke’04. ‘El Zizou de Sanlucar’, que debutó el pasado sábado jugando 15 minutos en el empate en Krasnodar, aportará creación en la línea de tres cuartos.

El gol en el Spartak habla extranjero, de la mano del nigeriano Emmanuel Emenike y los brasileños Ari y  Welliton, aunque éste último es baja por lesión. La línea defensiva, donde el argentino Insaurralde (ex de Boca) pronto se ha convertido en titular indiscutible, viene haciendo aguas en acciones a balón parado, causa principal de la mala racha de resultados. El otro argentino, el también defensa central Nico Pareja, se ha perdido las tres últimas jornadas de liga y es duda por lesión para el encuentro en el Camp Nou.

Los flamantes fichajes del Zenit, Witsel y ‘Hulk’, durante su debut oficial el pasado viernes. Fuente: fc-zenit.ru

Zenit, incógnita y atracción

Tras caer eliminado la temporada pasada en octavos de final ante el Sporting de Lisboa, las expectativas europeas del Zenit para este curso se han disparado tras los faraónicos fichajes del delantero brasileño Hulk (procedente del Oporto a cambio de 50 millones de euros)  y del centrocampista belga Axel Witsel (desde el Benfica por 40 millones), convirtiéndole en una de las principales incógnitas y atracciones de la competición. Ambos jugadores debutaron en partido oficial el pasado viernes (partiendo dese el banquillo tras el descanso), sin demasiada fortuna, pues no evitaron una dolorosa derrota en liga 0-2 ante el Terek Grozny. “No podemos esperar que Hulk y Witsel ganen partidos por sí solos, sino una gran contribución al equipo”, contestó en la rueda de prensa el entrenador italiano, Luciano Spalleti.

Independientemente del rendimiento de Hulk y Witsel, el Zenit es un conjunto sólido, campeón nacional las dos últimas temporadas gracias a un bloque compacto. Destaca el delantero Alexander Kerzhakov, ex del Sevilla, que tras una discreta Eurocopa ha comenzado el curso con el punto de mira enfocado: 6 goles en 5 partidos. Digno también de mención el centro del campo ruso con Roman Shirokov, capitán de la selección, e Igor Denisov. Algo más de 1.000 aficionados del Zenit viajarán desde San Petesburgo para asistir al encuentro frente al Málaga en la Rosaleda. Sin embargo, es de esperar que el número final de rusos en el estadio sea algo superior, pues casi 10.000 compatriotas tienen casa en Andalucía (segunda vivienda, en su mayoría). El precio de las entradas para el partido oscila entre los 40 y los 140 euros.