Se oye cada vez con más frecuencia: ¡La popularidad de Putin baja! Sí, en agosto tenía cuatro puntos menos que en julio, pero en comparación con junio tan solo ha bajado uno. El 63 % se declaró a favor de Putin y en estos 12 años no es la primera vez que se da este resultado. Este indicador, gracias al que se acuñó el término "rating de Putin", nos habla estado de la sociedad no de Putin.

Para una sociedad en la que la pluralidad apareció en los años 90, era importante contar con un símbolo que unificara, y la figura de Putin ha cumplido precisamente esa función desde el año 2000. De hecho, lo que diferenciaba la valoración de Putin del de la mayoría de los líderes políticos de otros lugares era que tenía una estabilidad sin precedentes. Normalmente la valoración de los líderes nacionales es un reflejo del éxito o el fracaso de sus políticas.

Sin embargo, para Putin no existe esta relación causa efecto y su valoración ha sido bautizada como de 'teflón', un material aislante y resistente al calor.

Una prueba de esto es, en parte, la respuesta a dos preguntas hechas desde 2001."¿A quién se debe el principal mérito de los éxitos de Rusia?". De las cinco opciones de respuesta posibles, la opción elegida  de manera invariable y mayoritaria era: 'Putin'. La segunda pregunta era: "¿Quién es el mayor responsable de los problemas del país?". Las opciones de respuesta eran las mismas. Los responsables resultaron ser 'el gobierno', 'Medvédev' (cuando era Presidente), es decir, todos menos Putin.

Como hemos dicho, si juzgamos por los índices de valoración, la relación con la figura de Putin apenas ha variado. La misma impresión dejan las respuestas a la primera de las preguntas descritas anteriormente.

Casi el 60 % de los habitantes del país otorgaban el mérito de "los éxitos de Rusia en la escena internacional, en la economía y en el aumento del bienestar de la población" a Putin.  Este resultado se ha repetido más de una vez. Pero por primera vez en estos años, nuestros especialistas han detectado que una mayoría absoluta, el 51 %, opinó que "la responsabilidad de los problemas del país y el crecimiento del coste de vida" eran de Putin.

Anteriormente, esta respuesta la daba como máximo el 31 % del los encuestados, hace un año fue del 29 %. Entonces el 40 % de las respuestas culpaban al gobierno (pero no a su jefe) y el 41 % de los encuestados consideraban que debería responder el entonces Presidente Medvédev.

Por su parte, este agosto aquellos que responsabilizaban al Primer Ministro (Medvédev) resultaron ser tres veces menos que aquellos que responsabilizaban al jefe del gobierno. Aparentemente esto significa que han cambiado los tiempos y que ahora, por lo menos la mitad de los ciudadanos ven a Putin como un Presidente normal, al que hay que agradecerle los éxitos, pero que tiene una responsabilidad ante los ciudadanos por los problemas no resueltos del país.

Alexéi Levinson es director del departamento de investigaciones socioculturales del Levada-Center.

Publicado originalmente en la revista Védomosti.