Si bien las relaciones entre ambos países datan desde hace más de 150 años, desde el 2006 ha habido un impulso que se ha hecho visible en el crecimiento de las relaciones comerciales entre ambos países. Actualmente Rusia se ha convertido en el cuarto comprador de productos uruguayos y en el principal destino de carne bovina. Sin embargo, el comercio entre los dos países se centra en muy pocos rubros, por lo que es necesario continuar potenciando las relaciones con el objetivo de diversificar el intercambio.

Hoy en día, los principales productos que importa el Uruguay desde Rusia son petróleo, aceites derivados de esta materia prima, abonos, sales de ácidos oxometálicos y papel prensa. Por su parte, Rusia importa desde el país austral los siguientes productos: carnes congeladas, despojos de animales, productos lácteos, frutas, vino de uvas frescas –incluyendo el mosto de uva-, arroz y soja.

Tras el ingreso de Rusia en la Organización Mundial de Comercio (OMC),  comenzó una nueva etapa en las relaciones comerciales entre ambos países. Con motivo de la adhesión, la Cámara Mercantil de Uruguay organizó una conferencia en la que se analizaron las nuevas perspectivas.

Estuvo presidida por la Ekaterina Guermanóvich, jefa de la Sección Económica y Comercial de la Embajada de Rusia en Uruguay.

El interés principal de los participantes de este encuentro estuvo centrado en las potencialidades existentes para el desarrollo de las exportaciones e importaciones entre las dos naciones.

Nuevas posibilidades

Hay que recordar que Rusia, la última gran economía al margen de la OMC, ingresó tras casi dos décadas de arduas negociaciones y cuenta con más de 140 millones de consumidores. La OMC aprobó el pasado 16 de diciembre el protocolo de adhesión de Rusia, que comenzó a negociar su entrada en 1994, tres años después de la desintegración de la URSS.

Desde el momento de su ingreso, Rusia asume las obligaciones vinculadas al cumplimiento de las exigencias de este organismo internacional. Esto se traduce en que para el año 2013 y los siguientes dos años, 2014-2015, las obligaciones arancelarias de Rusia están determinadas por la lista de concesiones y compromisos obligatorios en materia de mercaderías.

Básicamente esto se aplicará para productos como cerdos vivos, carne de despojos, leche y crema doble en polvo o condensadas, arroz y derivados, cosechadoras, camiones y automóviles.

Además, tanto para los artículos mencionados, como para la siguiente mercadería: pescado vivo y congelado, alfombras, flores y plantas, algunas variedades de artículos textiles, té, frutos tropicales, frutos secos, ciertos tipos de cerámica y materiales para la construcción, joyería, jugos concentrados, equipos y maquinaria, medicinas, equipos de televisión, aviones, neumáticos, muebles, ciertos tipos de productos de madera procesada, equipos científicos y médicos, se prevé una reducción de tarifas en más de un 5%. se trata de un hecho que puede favorecer a las exportaciones uruguayas. 

Se desconoce todavía si la rebaja de los aranceles llevará a una fuerte caída en la competitividad en los principales rubros de la industria y la agricultura, y si aumentará la necesidad de utilizar medidas especiales a fin de proteger el mercado nacional, dentro de los límites establecidos por las normas de la OMC.

En los años 2013-2015 se mantendrá el mecanismo de cuotas arancelarias en lo que atañe a la importación de carne y derivados. En lo que respecta a la importación de carne bovina de alta calidad, el acceso a los mercados de este producto se efectuará de acuerdo a los procedimientos vigentes desde hace muchos años, sobre la base de tarifas internas, aunque será aplicado el aspecto de clasificación de la carne bovina de alta calidad.

En Rusia, se entiende como carne bovina de alta calidad la que tiene un valor superior a 8.000 euros por tonelada, así como la carne bovina que se enmarca en las  denominadas “definiciones de calidad”.

Además, se considerará carne bovina de alta calidad aquella que sea reconocida como tal por los organismos competentes de la Federación de Rusia. El estándar nacional de carne bovina de alta calidad será elaborado dentro de un año y medio, contando desde el momento de adhesión a la OMC. Hasta entonces, seguirá rigiendo el mecanismo de la cuota arancelaria vigente en la actualidad.

Independientemente del ingreso de Rusia en la OMC, en los próximos dos años principal forma de cooperación económico-comercial entre Rusia y Uruguay seguirá siendo la comercialización de mercaderías. Desde la parte rusa, los productos de mayor perspectiva para el mercado uruguayo serían los vinculados a los aparatos e instalaciones energéticas, las vinculadas al sector del transporte, la electrotécnica y la medicina, así como también medios de transporte, tecnología para el agro, la construcción vial y el instrumental óptico, según revelaron las autoridades competentes.