Hubo numerosos invitados nacionales e internacionales. Al principio de la celebración, el presidente Vladímir Putin  realizó una ofrenda floral en el monumento a los Héroes de la Batalla y otorgó el título de "Ciudad de la Gloria Militar” a Mozhaisk y Maloyaroslavets.

Entre los numerosos invitados también se encontraban los presidentes de las dos cámaras del Parlamento ruso, Valentina Matvienko y Serguéi Narishkin  y numerosos miembros del Gobierno, así como la jefa de la Casa Imperial de los Romanov, María Románova. Estuvo también presente el expresidente de Francia, Valery Giscard d'Estaing, los embajadores de Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Serbia, Ucrania, Francia y los descendientes de los participantes de la Guerra Patria de 1812 de los ambos lados: el ruso y el francés.

El campo Borodinó volvió a convertirse de nuevo, como hace dos siglos, en el escenario del teatro de la guerra: los rusos recrearon la histórica batalla de 1812, la más grande y sangrienta de aquella guerra entre las tropas de la Francia napoleónica, en la que había, no solo franceses sino también representantes de varios pueblos de Europa: españoles, italianos, holandéses, etc., incluso de la Rusia zarista. Miles de actores europeos participaron en el espectáculo y demostraron a los rusos como lucharon sus antepasados. Napoleón la llamó una batalla de gigantes."Los franceses han demostrado ser dignos de la victoria y los rusos se han ganado el derecho a no ser derrotados", dijo el Emperador, y la recreación así lo demostró.

A pesar del mal tiempo, alrededor de 180.000 personas asistieron al evento, entre ellas había muchos extranjeros. Fueron pocos lo que dijeron que esperaban más. La mayoría, disfrutó con la escenificación. “¡Increíble!, ¡Fantástico! ¡Fascinante!”, eran los comentarios que se oían por todos. En realidad la acción se desarrollo a la perfección y se mostraron claramente todas las etapas de la batalla. Impresionaron los fuegos de artificio, el vestuario de los actores y el dinamismo con el que se ejecutó la acción. Los actores efectuaron un buen nivel de profesionalidad y coherencia.