En el Lejano Oriente ruso tienen que aparecer pronto fábricas ruso-coreanas para el  procesamiento de madera y minerales, astilleros y empresas químicas. El ministro encargado del desarrollo del Lejano Oriente, Víctor Ishaev, hizo este anuncio durante la reunión de la comisión conjunta ruso-coreana para el desarrollo económico y científico técnico.

Corea es uno de los principales socios de Rusia en el Lejano Oriente y en la región de Transbaikal. Los principales objetivos del programa de desarrollo de la zona consisten en mejorar el clima inversor de la región y elevar el nivel de vida de la población. En el año 2009 el Ministerio de Desarrollo Regional, el principal responsable del programa manifestó que el  Producto Interior Bruto de la región había crecido en 1,5 veces y que en dos años el índice de  desempleo había bajado en un 0,7%, además de habar aumentado las inversiones en capital fijo.

En la actualidad, el Ministerio de Desarrollo Regional y el Ministerio de Desarrollo Económico están elaborando un nuevo programa para llevar a cabo hasta el año 2018. El Ministerio de desarrollo económico había acordado destinar una asignación anual de 100.000 millones de rublos en 2014 y 2015. Sin embargo, en los ministerios están convencidos que estas cantidades serán suficientes solo para acabar con los proyectos iniciados pero no para empezar con los nuevos, que son numerosos e incluyen infraestructuras de transporte,  explotación de los yacimientos de petróleo y minerales y la creación de nuevos complejos para la construcción naval y aeronáutica.

Para eso, los responsables del programa no ocultan que es indispensable buscar nuevas fuentes de financiación. El ministro de Desarrollo del Lejano Oriente, Víktor Ishaev, dijo que sabe quién ayudará económicamente a la región. Serán las empresas coreanas las que den dinero para la construcción del tramo del ferrocarril Transcoreano Jasan-Radjin, con salida a la red de ferrocarriles rusos, que les permitirá transportar contenedores. Actualmente, destacó Ishaev, los indicadores económicos de este tipo de transporte en Rusia son unas cuantas veces inferiores que en otros países. “Para mejorarlos hay que reconstruir la linea ferroviaria Baikal-Amur”, constató Ishaev. Además los coreanos destinarán medios para la construcción de un gaseoducto a Corea del Sur a través del territorio de Corea del Norte.

En el protocolo firmado destaca que la parte coreana, entre otras cosas, está preparada para invertir también en proyectos de alta tecnología como la construcción de industrias de celulosa y en la creación de sistemas de ahorro energético en las refinerías y petroquímicas.

En el Ministerio de Desarrollo Regional consideran que la propia tarea de buscar y atraer  capital privado contribuirá a que haya más flexibilidad en cuestiones relacionadas con la financiación. Según una fuente en el ministerio, esta institución está dispuesta a revisar su enfoque sobre la colaboración entre el sector público y privado, la política de precios e impuestos, así como cuestiones relacionadas con concesiones de créditos.

Víctor Ishaev informó que hasta el año del 2025 se planea invertir en el desarrollo del Lejano Oriente 9 trillones de dólares provenientes del presupuesto estatal y de Public Private Partnership.

Artículo publicado originalmente en Izvestia.