Manolo Blahnik se prepara para el inicio de una nueva temporada. La corresponsal de Izvestia habla con el creador de estos zapatos legendarios que, como reconoció Madonna, "son mejores que el sexo".

Quería ser diseñador teatral y se convirtió en diseñador de calzado. ¿Cómo ocurrió?

 

Por casualidad. Estuve mucho tiempo buscándome a mi mismo. Mi padre quería que me dedicara a la abogacía, yo quería probar suerte con la literatura, pero ninguna de las dos cosas era lo mío. Finalmente decidí estudiar en una escuela artística. En 1971, junto con unos amigos me fui a Nueva York y me llevé conmigo unos diseños para teatro. Ya en Nueva York conocí a Diane Vreeland, que en aquella época era redactora de la revista Vogue. Diane vio mis bocetos y me aconsejó que me concentrara en los zapatos, porque esos eran los bocetos que le parecieron más originales.

Los zapatos de Manolo Blahnik. Fuente: Flickr / MrsPackman

¿Por qué fueron precisamente los zapatos los que hicieron volar su fantasía?

Porque los zapatos tienen vida propia. Para comprender lo hermoso que es un vestido hay que probárselo. Pero los zapatos causan admiración también cuando te los quitas y los dejas en el suelo. Además, a mi siempre me gustó observar como las mujeres andaban con esos zapatos de tacón, como los zapatos les embellecían las piernas. A veces es precisamente el calzado el que ponen la guinda en la apariencia. Los zapatos son un enorme pasatiempo para las mujeres y sus maridos.

Usted hace personalmente todos sus zapatos. ¿Por qué?

Para ser completamente sincero, soy un perfeccionista y me gusta cuando todo sale como lo he planeado. Precisamente por esta razón, cada temporada me paso varios meses en las fábricas de Milán y desarrollo nuevos estilos. Adoro dedicarme a esto, es la parte que más me gusta en la producción de los zapatos.

La protagonista de 'Sexo en Nueva York', Sarah Jessica Parker, habla constantemente de sus zapatos.

Es más, incluso cuando la serie ya no se emitía, Sarah Jessica y la diseñadora de vestuario, Patricia Field continuaron pidiéndome zapatos. La autora del libro en el que estaba basada la serie, Candance Bushnell, se ha acostumbrado a llevar siempre zapatos míos, probablemente por eso calzó a su personaje con ellos. Además, Parker compraba mis zapatos en Las Vegas allá por los 80. Una vez incluso hice un par de zapatos que llamé 'SJP' en su honor. Eran unos zapatos negros de puntera fina escotados de tacón alto, con encaje negro, que se ataban alrededor del tobillo.

Manolo Blahnik nació en las islas Canarias en 1942. De padre checho y madre española, estudió arquitectura y literatura en Ginebra. Se trasladó a París en 1965 y posteriormente a Londres. Comenzó a diseñar zapatos en 1971 y abrió su primera tienda un año después en el barrio londinense de Chelsea.

¿De dónde saca la inspiración?

Tengo una imaginación muy rica, así que me puedo inspirar en cualquier cosa. Puede ser un edificio en el que me fijo por la calle, gente con la que me encuentro o que simplemente pasan por delante. Además de los libros que leo o las películas. También me gusta la naturaleza y me inspiro en las plantas y las flores que me rodean.

¿Cree que la moda puede cambiar el mundo?

Por supuesto. Puede influir enormemente en el curso de la historia.

¿Cual es la mujer de sus sueños?

En estos momentos Jessica Chastain y Lana del Rey.

¿Y cuál es su impresión de las mujeres rusas?

Son como estatuas andantes: altas, majestuosas, hermosas. Y con un magnífico sentido del

gusto.

¿No tiene entre sus planes alguna otra actividad además de diseñar calzado?

No, pienso seguir dedicándome a los mismo que hago ahora. Solo que haciéndolo mejor.

¿Y qué me dice de zapatos inspirados en Rusia?

¡Ya los tengo! Y muchos. Me gustan Tolstói y Dostoievski, y muy a menudo en sueños me se me ha aparecido Rusia cubierta por la nieve. Además, cuando enseñaba arte en el King's College de Londres, les daba a los estudiantes una tarea: crear un par de zapatos inspirados en la imagen de Catalina la Grande. Hacían unos trabajos impresionantes, todos merecían la pena.

¿Dónde está el secreto de su éxito?

Hago solo lo que me gusta y nunca me distraigo con nada más. No me preocupa mucho la rentabilidad del producto o la parte comercial. Saco a la venta tan solo lo que considero que es bonito y elegante. Por ejemplo, nunca he hecho zapatos de plataforma, aunque otros diseñadores los venden muy bien. Y nunca los haré porque las plataformas son algo realmente horroroso.

¿Qué significa para usted ser diseñador de zapatos?

Es mi vida. Es algo sin lo que, simplemente, no puedo vivir.

Página web de Manolo Blahnik

Artículo publicado originalmente en ruso en Izvestia.