En el marco de la inminente Cumbre de la APEC en Vladivostok,  los representantes de   Rusia planean desarrollar y consolidar de forma significativa las relaciones comerciales y financieras con las economías asiáticas.

“Vladivostok tiene que convertirse en la capital inversora del Lejano Oriente”, anunció el primer viceprimer ministro ruso, Ígor Shuvalov. Sin embargo, el gobierno tiene que garantizar antes a los inversores privados que 'sus intenciones son realmente serias'. “Tenemos una 'hija' del banco VEB, un fondo creado especialmente para los proyectos que van a realizarse en Siberia Oriental y en el Lejano Oriente. En el gobierno ahora estamos elaborando la relación de los proyectos con los cuáles podría funcionar esta estructura”, anunció el viceprimer ministro.

Las fuentes de financiación todavía no están determinadas claramente, “puede ser que incorporemos los recursos del Fondo Nacional de Bienestar”, comentó Shuválov. Se planea también la incorporación de otra estructura filial del banco VEB para asegurar los riesgos, OAO EKSAR (Agencia Aseguradora de Exportación), creada en octubre del 2011.

Según el viceprimer ministro, la captación de inversores extranjeros “es una actividad concreta”, responsabilidad de la Cámara Comercial, de la Unión rusa de productores y empresarios, y de la comisión intergubernamental.

De momento Rusia planea empezar a colaborar con el Banco Asiático de Desarrollo pero el proyecto todavía está en fase de desarrollo. “El Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Desarrollo Económico están trabajando para establecer unas relaciones más estrechas con este banco que incluso podría desembocar con nuestra pertenencia a esta estructura”, aclaró el señor Shuválov.

Entre los proyectos a punto de culminarse se encuentra el que pretende realizar el ensamblaje de automóviles Toyota y Mazda en la región rusa de Primorie.  El viceprimer ministro afirmó que se destinarán ayudas para facilitar el transporte de los automóviles Mazda a la parte europea de la Federación Rusa.

A su vez, el principal interés comercial de Rusia y de los países socios en el Lejano Oriente está puesto en la energía. Según las valoraciones de los expertos, implicados en el trabajo de la cumbre, las economías de la APEC (a excepción de Brunéi, Australia, Malasia y Vietnam) son países importadores netos de recursos energéticos.

Se está a punto de llegar a un acuerdo para la creación de una zona de libre comercio entre  Rusia y Vietnam. Anteriormente también se planeaba firmar un acuerdo similar con Nueva Zelanda.

Se estima que el volumen de exportación de petróleo de la Federación rusa hacia los países de la región del pacífico crecerá hasta un 30% y el de gas hasta un 20%. Además, la energía nuclear será una de las ramas prioritarias de colaboración con Corea del Sur y Japón, así como con otras economías de rápido crecimiento en la región. Queda abierta la cuestión sobre la posibilidad de establecer una zona de comercio libre de aranceles a través del océano Pacífico, una iniciativa promovida activamente por Estados Unidos pero a la que se oponen varios países, entre ellos China.

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant.