María Sharápova presenta en Nueva York, donde se encuentra para participar en el US Open, su nueva marca de caramelos: Sugarpova.

Aunque su imagen se utilice para promocionar numerosas marcas en todo el mundo, ella quería crear un nuevo producto que reflejase su propio estilo y personalidad. Se decidió por los caramelos porque podía ser algo divertido y estiloso. Hay diez sabores diferentes y tienen nombres divertidos y formas extrañas, incluido, claro está, algunos en forma de pelota de tenis.

“Es el proyecto más emocionante en el que he participado”, dijo Sharápova, en frente de un escaparate en la Quinta Avenida llena de sus dulces, “porque es mi negocio, mi inversión y mi dinero”. El socio de la tenista en esta iniciativa es el experto Jeff Rubin, fundador de la distribuidora internacional It's Sugar. “No podría encontrar algo parecido en el mercado”, dijo Sharápova, “así que decidí hacer mis propios caramelos, del tipo que vuelve locas a las chicas como yo”.

El nuevo negocio tiene también otro objetivo ya que parte de los beneficios irán a la Fundación María Sharápova que se trabaja con víctimas del desastre de Chernóbil. Los dulces se venderán por internet y las boutiques de los hoteles de lujo de todo el mundo a 5 dólares por paquete.