Lamy recordó el "largo camino" recorrido por la OMC y Moscú, que sellaron el pasado mes de noviembre el acuerdo que permite incorporar al organismo regulador y árbitro del comercio internacional a la última potencia económica que permanecía fuera.

La Federación de Rusia solicitó su adhesión a la OMC en junio de 1993 y ese mismo año se estableció el Grupo de Trabajo encargado de la adhesión del país, si bien su primera reunión no tendría lugar hasta 1995, y desde entonces se ha reunido en 31 ocasiones.

El 10 de noviembre del pasado año el Grupo de Trabajo aprobó el conjunto de documentos en los que figuran las condiciones de la adhesión de Rusia a la OMC.

Tras este paso, la VIII Conferencia Ministerial de la OMC aprobó en diciembre el protocolo de adhesión con las condiciones de la incorporación rusa, que fue el escalón previo a la ratificación del acuerdo en la cámara baja del Parlamento ruso.

En julio pasado el presidente de Rusia, Vladímir Putin, promulgó la ratificación del protocolo de adhesión después de que las dos cámaras del Parlamento aprobaran la propuesta por amplia mayoría y hoy, treinta días después de la notificación de dicha ratificación a la OMC, Rusia pasó a ser a ser miembro de pleno derecho.

Como parte del acuerdo de adhesión, Rusia se comprometió a asumir una serie de obligaciones para continuar la liberalización de su comercio y acelerar su integración en la economía mundial.

Rusia y la OMC cerraron en esa negociación 30 acuerdos bilaterales sobre acceso de mercados para servicios y 57 sobre acceso de mercados para bienes.

Como media, se estableció que el arancel máximo que Rusia podrá imponer a la importación de bienes será del 7,8 %, frente al 10 % que ha aplicado durante 2011