Al tiempo, añadió que Rusia "está convencida de que no hay otra alternativa que seguir esta línea" de reconciliación nacional entre todos los sirios.

Lavrov destacó que, al margen de las presiones que ejercen diferentes países sobre Siria, "es un hecho que una parte importante del pueblo no está satisfecha con su situación".

"Precisamente, por eso la reconciliación nacional es el objetivo número uno", señaló.

Subrayó que Rusia "está muy interesada en escuchar sus planes de futuro para que la situación regrese lo antes posible al plano político y los sirios decidan su destino sin injerencia exterior".

"Somos fieles a los acuerdos de Ginebra (sobre la creación de un Gobierno de transición en Siria) que desarrollan y detallan el plan de paz de Kofi Annan", añadió.

Lavrov dijo que Rusia "está convencida de que ese es el único camino para frenar cuanto antes el derramamiento de sangre y salvar el mayor número de gente posible".

Y recordó que el Gobierno sirio se comprometió a cumplir los acuerdos de Ginebra, en lo que se refiere al cese del fuego y el inicio del diálogo con la oposición.

Por su parte, Dzhamil responsabilizó de las "muchas dificultades" que atraviesa Siria a la "injerencia exterior que impide que los propios sirios solucionen sus problemas".

"El Gobierno trabaja bajo el lema de la reconciliación nacional. Todas las partes deben aprender a asumir compromisos", dijo el responsable, antiguo líder del opositor Frente Popular por el Cambio y la Liberación de Siria. EFE