Estas reformas suprimirían una importante barrera fiscal que actualmente está frenando el desarrollo de la actividad benéfica de personas jurídicas ya que, a día de hoy, sólo pueden hacer donaciones a partir de sus ingresos netos. Sin embargo, por ahora, el Ministerio de Finanzas no aprueba esta propuesta del Ministerio de Desarrollo, por lo que la realización de las reformas no está garantizada. 

El proyecto ha sido presentado a los expertos para su revisión. Mientras tanto, a la espera del informe, el proyecto todavía no ha sido concordado entre diferentes ministerios.

El proyecto de ley en cuestión propone ofrecer a las empresas la posibilidad de declarar sus donaciones a sociedades benéficas como gastos no operacionales a partir del 1 de enero del 2013. Se trata de donativos realizados a favor de organizaciones benéficas y ONGs orientadas a fines sociales sin ánimo de lucro, así como a las Organizaciones No Comerciales dedicadas a fomentar la ciencia, la cultura, el deporte, la educación, la sanidad, etc.

El Ministerio de Finanzas, por su parte, ha propuesto limitar la máxima cuantía prevista para estas desgravaciones: los donativos que se declaren como gastos no operacionales no podrán superar el 10% del total de las ganancias, es decir, los “ingresos brutos”, del contribuyente. Anteriormente, la propuesta de restricción por parte del Ministerio era de un máximo de un 1% del total de los beneficios anuales de una compañía.

Recordemos que actualmente las empresas sólo pueden donar a partir de sus ganancias netas. Eso significa que los gestores de las empresas no tienen el poder necesario para adoptar cualquier decisión en lo tocante a los donativos, dado que los únicos que tienen derecho a administrar las ganancias netas son, según la ley vigente, los accionistas de la compañía.

Según Iliá Chukalin, subdirector del Departamento de Gestión Estratégica y Administración del Presupuesto del Ministerio de Finanzas, en muchos países europeos ya existe una deducción similar a la sugerida actualmente por el Ministerio de Desarrollo Económico ruso.

Según los datos del periódico Kommersant, el Ministerio de Finanzas se muestra contrario al proyecto en cuestión debido a que su aprobación implicaría un importante descenso en la recaudación de impuestos sobre la renta y, en consecuencia, una pérdida en los ingresos fiscales para las arcas públicas.

Según los datos de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios, el volumen de donaciones a sociedades benéficas correspondiente al año 2011 fue de unos 150.000 millones de rublos (cerca de 4.700 millones de dólares). Si esta cuantía se registrase como gastos no operacionales, la Hacienda rusa perdería alrededor de 30.000 millones de rublos (unos 940 millones de dólares).

Sin embargo, en opinión de Iliá Chukalin, no se puede aplicar una fórmula tan directa para calcular las posibles pérdidas para el presupuesto. De hecho, después de la aprobación de la reforma, el Estado saldría ganando porque, según se prevé por el Ministerio de Desarrollo Económico, las empresas privadas aumentarían de forma significativa el volumen de su actividad benéfica.  

Artículo publicado originalmente en Kommersant