La mayoría de los 400 soldados presentes es este Estado no reconocido internacionalmente están contratados. Aunque también los hay que están cumpliendo su servicio militar, concretamente 58 personas de Briansk. Llegaron al contingente en misión de paz no por obligación.

 

Cobrar entre 13.000 y 15.000 rublos (400-460 dólares) no es poco para un soldado de 18 años que está haciendo el servicio militar obligatorio. Además, hay que tener en cuenta que el salario medio de un civil en Transnistria es de 180 dolares. Y tampoco hay mucho trabajo, apenas algo en las fábricas de Kvint que aún siguen a flote: una de cognac y otra metalúrgica.

 

Sin embargo, es posible que los soldados en servicio militar accedan a venir aquí también por otros motivos. Según explicó el arcipreste local, Valerio, antes de la jura de este año, 52 de los 58 soldados expresaron su deseo deconfesarse y comulgar. Parece que hay algo especial hay en la misión de paz.

 

Aunque hace 20 años las cosas no eran tan sencillas para estos soldados. Elena, de unos 50 años y médica de profesión, cuenta que lo que recuerda de aquellos días es cómo como un  francotirador disparó ante sus ojos a su madre y a su hija pequeña, cuando ambas corrían por la calle delante de ella.

 

Una anciana de unos 70 años, en muletas, vende prensa a pesar de haber un kiosko al lado. Al parecer le avergüenza pedir limosna. Al saber que está ante un periodista, responde con evidente buena dicción (no queda excluido que hubiera sido profesora): “De ninguna manera deben llevarse a los soldados en misión de paz . Los moldavos no nos perdonarán que seamos ortodoxos”. “Señora, ellos mismos son ortodoxos”, respondo.



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“¿Sabe usted por qué motivo comenzó la guerra en 1992? Cuando ellos decidieron pasarse al alfabeto latino. A pesar de estar toda su historia escrita en cirílico. Y nosotros no quisimos el alfabeto latino. Ellos sueñan despiertos con formar parte de Rumania”.

 

En la celebración de los 20 años de misión de paz, el dirigente de la delegación rusa, el secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Gregori Karasin declaró: “La misión de paz es el principal garante de las negociaciones que se reanudaron el año pasado. Es la garantía de una solución con condiciones que deben satisfacer a ambas partes”.

 

El presidente de Transnistria, Evgueni Shevchuk, está de acuerdo con él. Durante la ceremonia de inaguración del monumento dedicado a los soldados en misión de paz, subrayó que es imprescindible conservar la misión en su formato actual.

Algunos datos de interés

Transnistria es un territorio ubicado entre la frontera oriental de Moldavia y Ucrania. Los eslavos de la ribera oriental del río Dniéster proclamaron la República Moldava del Transniéster (PMR, por sus siglas en ruso) el  2 de septiembre de 1990, y en  1992 estalló una guerra civil, que dejó aproximadamente 1.500 muertes. La guerra terminó tras el alto al fuego negociado por representantes moldavos, transnistrios, rusos y ucranianos. Se oficializó la presencia del 14º Ejército Ruso en la zona. Internacionalmente se considera parte de Moldavia. La capital es Tiráspol y Rusia cuenta allí con  un consulado en Tiráspol. Según el censo de 2004, la población era de era de 555.347 habitantes.

A propósito, con motivo del aniversario, Shevchuk firmó un decreto por el que se declara  fiesta nacional en la república el 28 de julio. También en el Bender de Transnistria han instalado un monumento simbólico, levantado con los donativos de los habitantes, una paloma posada en una espada. Y al puente que cruza el Dniéster en la ruta Tiraspol-Bender se le ha dado el nombre de “Puente de los pacificadores rusos”. Además, el instituto militar del Ministerio de Defensa de Transnistria a partir de ahora llevará el nombre del teniente-general Alexánder Lébed, al mando de la sección 14 del ejercito de la Federación Rusa de 1992 a 1995.

 

Los propios habitantes de Transnistria temen más la expansión de la Rumania de la OTAN, que la de Moldavia. En la República están convencidos de que  el plan occidental de instalar un escudo antimisiles acerca de las fronteras rusas impedirá vivir tranquila a su región. El tiempo dirá cuál será el estatus de Transnistria pero lo que no se puede poner en duda es que los soldados en misión de paz tienen su función en las negociaciones.

 

Artículo publicado originalmente en Rossíyskaya Gazeta.