La jueza Marina Syrova del Tribunal Jamóvnicheski de Moscú, ha declarado que cometieron "acciones provocadoras y humillantes en un templo".

Las acusadas, Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina, continúa la sentencia, “eran conscientes del carácter ofensivo de sus acciones y su aspecto. Pretendían atribuir gran resonancia a su actuación, ofender tanto a los sacerdotes como al amplio público en general e infligieron una fuerte ofensa a los creyentes ortodoxos”, dijo.

"No se consideran culpables, no se arrepienten (...), califican sus acciones como una expresión política de forma artística", dijo la jueza. Durante la vista oral las acusadas se negaron a declararse culpables de vandalismo pero admitieron que habían cometido un “error ético” y pidieron disculpas a los creyentes.

La Fiscalía había pedido una pena de tres años de cárcel, mientras que la defensa reclamaba la absolución, aunque ayer mismo dijeron que tenían pocas esperanzas de que así ocurriese.

Antes de que se diera a conocer la sentencia más de 100 defensores de Pussy Riot se congregaron frente a la sede del tribunal. Hubo detenidos, entre los que se encuentra, el coordinador del Frente de Izquierdas Serguéi Udaltsov, fue detenido. Los adversarios del grupo también celebraron una manifestación en el lugar. El caso se ha seguido con mucha expectación en Rusia y la lectura de la sentencia ha sido transmitida en directo por la agencia RIA Novosti.

Además, el caso ha tenido una gran resonancia internacional y numersos músicos y artistas, entre ellos Paul McCartney y Madonna han mostrado su solidaridad con las cantantes.

Las Pussy Riot se dieron a conocer en toda Rusia el 21 de febrero pasado cuando cinco de sus integrantes irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Redentor en Moscú, el principal templo ortodoxo del país, y realizaron un 'rezo punk' en el que gritaban “Madre de Dios, echa a Putin”.

La opinión pública rusa habla

Según una encueta del Levada Center, el 65% de los rusos estaban a a favor de la liberación de las integrantes del grupo, mientras que el 26% consideraba justa una pena de prisión.

Tres de las integrantes del grupo fueron detenidas días después mientras que las otras dos participantes en la acción no pudieron ser identificadas.

Una de las acusadas, Samutsévich, ha declarado que si en la catedral hubieran cantado "Madre de Dios, protege a Putin" en vez de "Madre de Dios, echa a Putin" no habrían sido enjuiciadas.