La lista de participantes es digna de admiración, incluye la Tate Gallery de Londres, el Palacio de Versalles, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, la Galería de los Uffizi de Florencia, el Museo Metropolitano de Nueva York, el Museo de Arte Islámico de Qatar, varios museos de China y Hong Kong e incluso algunas obras que se encuentran en la residencia presidencial de la Casa Blanca estadounidense. El proyecto está disponible para teléfonos celulares y tabletas con Android, y se están dando los toques finales a una versión para iPad. En un principio, sólo la Galería Tretiakov y el Ermitage formaban parte del proyecto, pero en abril se sumaron el Museo Pushkin de Bellas Artes, el Museo Estatal Ruso y el Museo Nikolái Roerich.

 

Aún no está claro cuáles serán los próximos museos que se unirán a la iniciativa: “Nos complace que nos contacte cualquier organización que exprese interés en nuestro proyecto. Nuestro sitio cuenta con un formulario especial que puede llenar cualquier museo, incluidos los museos rusos”.

 

La exposición de obras por Internet no es un fenómeno nuevo, dado que hay varios museos que ya ofrecían este tipo de galerías fotográficas en sus sitios web. Lo que torna al proyecto de Google interesante es el hecho de tener estos museos todos juntos en un único sitio que permita realizar una búsqueda completa por todas las obras que están disponibles.

 

El aporte innovador de este proyecto está compuesto por tres elementos principales. En primer lugar, gracias al uso de la misma cámara especial que se utilizó para registrar las calles y los edificios que pueden verse en Google Street View, algunas partes de los museos fueron fotografiadas con vista panorámica, lo que permite a los usuarios, en lugar de ver cada diapositiva por separado, apreciar cómo lucen las pinturas o las esculturas dentro del entorno del museo y así tener una noción más acabada de cuáles fueron las intenciones del curador. Aunque, por supuesto, resulta imposible recrear el efecto de estar en el museo en persona, esto es mucho mejor que mirar un simple archivo .jpg contra un fondo negro.

 

El segundo elemento innovador es que algunas pinturas fueron fotografiadas con una resolución sumamente elevada de siete mil millones de píxeles. Se destacan dos obras fotografiadas este año en sendos museos rusos: "El Bucintoro regresa al Molo el día de la Ascensión", de Canaletto, que se exhibe en el Museo Pushkin de Bellas Artes, y "El último día de Pompeya", de Karl Briullov, en exposición en el Museo Estatal Ruso. Ahora, los usuarios que posean una pantalla de alta calidad y mucha paciencia podrán estudiar cada centímetro de estas pinturas en detalle.

 

La tercera y última ventaja es que los usuarios pueden ingresar al proyecto Google Art por medio de su cuenta de Google y crear colecciones personales dentro del sitio o acomodar las colecciones de los museos y las galerías como les plazca. Es evidente que el próximo paso será una función que permita compartir fotografías por medio de sitios de redes sociales con amigos a los uno elige por tener intereses similares, del mismo modo en que en esos sitios se comparten las preferencias musicales o literarias. Lamentablemente, la función para hacerlo no está disponible por el momento —el sitio tiene algunas fallas y no siempre traslada al usuario a otras pinturas o galerías­—, aunque Google promete que solucionará este error de programación en el futuro.

"No estamos creando una alternativa que suplante la visita al museo en persona", nos aseguraron los representantes de Google en la presentación, y agregaron: "Pero no todo el mundo puede ir al museo. Este proyecto será muy útil para los estudiantes o para cualquier otra persona con un presupuesto acotado".

 

Los museos rusos están adquiriendo una participación activa en la revolución tecnológica. En febrero, por ejemplo, el Ermitage presentó su primera aplicación para iPhone, "Hermitage Museum app", que incluye una versión en inglés. Esta aplicación permite realizar los paseos estándar del museo, comprar entradas en línea y recibir las últimas noticias del Ermitage, y sus creadores tienen previsto traducirla a varios idiomas más.