Según estimaciones de una de las mayores compañías inglesas, Z/Yen Group, en 2012 Moscú ocupa el puesto 65º, entre las 77 ciudades que son centros financieros internacionales. Al mismo tiempo, según los planes del Gobierno, tanto el país como la capital, en concreto antes de 2020, deben mejorar su posición en los principales rankings internacionales. El trabajo preliminar lo realizan tanto las autoridades de Moscú como las federales.

 

Para trazar las 'hojas de ruta', los analistas deberán seleccionar los rankings de CFI más significativos, averiguar su estructura, analizar los principales indicadores que se utilizan para las evaluaciones y que tienen mayor influencia en la clasificación y realizar un análisis comparativo, según dice Rostislav Kokorev, director adjunto del departamento de gobernanza corporativa del Ministerio de Desarrollo Económico. “Rankings hay muchos, pero son bastante subjetivos. Para poder competir por las primeras posiciones es necesario llevar a cabo un trabajo de investigación, identificar factores aislados y mirar cuáles de ellos son más fáciles de administrar. Queremos encargar una investigación completa a algún consultor importante. Tal vez internacional”, añadió el funcionario.

 

Según Kokorev, en la 'hoja de ruta' se deben reflejar las principales tendencias de la legislación rusa, la aplicación y las prácticas de negocio imprescindibles para escalar posiciones en el ranking en áreas como los mercados financieros, los sistemas bancarios, fiscales y judiciales, el gobierno corporativo, el clima de inversiones, las infraestructuras, el desarrollo de innovaciones, etc.

 

Los principales criterios sobre los cuáles se forman los rankings de CFI son la transparencia del mercado, la existencia de un marco jurídico que garantice los derechos de los accionistas, la correspondencia de la legislación del país con las normas del derecho internacional, la capacidad del mercado, la liquidez. “En la mayoría de los casos, Moscú, en estos rankings, se encuentra entre los cien primeros o doscientos”,  dice Alexéi Kozlov, un destacado analista del Departamento del grupo inversor UFS Investment Company.

 

En parte, la caída de Moscú en los rankings con relación a otros centros financieros internacionales se debe a la vertiginosa dinámica de desarrollo que experimentan las ciudades competidoras, explica el jefe de coordinación de política económica y desarrollo de Moscú, Mijaíl Priadilnikov.

 

De acuerdo con el ranking PriceWaterhouseCoopers, en el que Moscú, según los resultados de 2011, ocupaba el puesto 21º de entre 26, la capital cede puestos a otras ciudades por lo que respecta a calidad de vida (sanidad pública, seguridad, calidad de las instituciones). “Para las autoridades de la ciudad éste es un indicador importante. No obstante, los expertos extranjeros valoran el gran potencial económico de la capital rusa”, añade Priadilnikov.

Según el analista de ‘TKB Kapital’ Serguéi Karyjalin, los problemas fundamentales de Rusia son “la defensa de los derechos de propiedad, la corrupción, los frecuentes e imprevisibles cambios en la legislación, el pobre desarrollo del sistema financiero, la escasa liquidez del mercado de valores”.  Sus palabras corroboran los resultados de uno de los rankings. Según el índice de percepción de la corrupción Transparency International, Moscú ocupaba el puesto 143º de entre 183.

 

Los inversores temen asumir riesgos sin garantías. Sin duda, la aprobación de la ley de asociación público-privada sería un avance significativo en cuanto a la defensa de los intereses de los inversores”, añade la directora de comunicación corporativa y desarrollo económico de PwC Russia, Ekaterina Shapochka. Según ella, para Rusia son relevantes aquellos rankings que están dirigidos a los inversores y a la comunidad financiera mundial, como The Global Financial Centers Index de Z/Yen Group, Xinhua-Dow Jones IFC Development Index, la revista The Banker del grupo Financial Times.

 

Artículo original publicado en RBC Daily.