Iván comenzó su trayectoria futbolística en la cantera del Racing de Santander. Poco a poco, el futbolista llegó a hacerse un hueco y ganó la titularidad. Marcano vivió su temporada de mayor éxito junto con otro futbolista del Rubin: César Navas.

 

“Jugamos juntos un año y medio -recuerda-. Una temporada entera, y luego, pasado medio año César se trasladó a Kazán. Navas y yo siempre hemos tenido una relación amistosa. Sus buenas críticas sobre el club y Kazán influyeron mucho en mi elección”.

 

La temporada 2008-2009 fue la de mayor éxito en la carrera de Iván. Llegó incluso a jugar algún partido con la selección española juvenil. No es de extrañar que al futbolista le ofrecieran fichar por un club de más prestigio: el Villarreal. El promotor de este fichaje fue el célebre técnico español Ernesto Valverde.

 

“Fue Valverde precisamente quien quiso que estuviera en el Villarreal. Todo fue muy bien, pero tras la destitución del técnico, el nuevo entrenador no veía en mí un jugador titular. No me gustaba la relación que teníamos, así que acepte ser cedido a otros clubes”.

 

Marcano pasó una temporada en el Getafe y otra en el Olympiacos. Con el club griego, Marcano eliminó al Rubin de la Liga Europa. De nuevo fue gracias a Valverde que Marcano llegó al club del Pireo.

 

“Valverde ha desempeñado un papel importantísimo en mi carrera. Es un verdadero profesional. Ernesto siempre ha creído en mí y ha visto en mí el potencial de un defensa fuerte. Hemos conseguido victorias en el campeonato nacional griego y buenos resultados en las competiciones europeas. El entrenador me pidió que me quedara, pero yo sentí la necesidad de jugar en un campeonato de más nivel”.

 

Con el descenso a Segunda del Villareal esta temporada, Marcano no veía su futuro en este equipo y firmó un contrato con el Rubin de Kazán. Es curioso que en el Villarreal, en el Getafe y en el Olympiacos Iván jugase de central, mientras que en su temporada de mayor éxito con el Racing lo hiciera de lateral.

 

“Me da lo mismo en qué posición jugar. Todo depende del entrenador, del objetivo establecido para un partido. Soy un jugador universal, he jugado la mitad de mi carrera como central y la otra mitad como lateral”.

 

Iván tiene 25 años, aún es joven y no pierde la esperanza de jugar en la selección española.

“Nunca pierdo la esperanza, igual que cualquier futbolista profesional. Se puede decir que en la selección española entran los mejores futbolistas del mundo, y eso dificulta la tarea. Trabajaremos en ello. La esperanza es lo último que se pierde. Estoy seguro de que mi estancia en el Rubin contribuirá a mi crecimiento profesional”.

 

Marcano da la impresión de ser un joven muy educado que tiene objetivos concretos en la vida.

 

“El fútbol ocupa prácticamente todo mi tiempo. Sin embargo, intento terminar la carrera de telecomunicaciones. En mi tiempo libre me gusta leer y ver películas interesantes. Mi familia son mis padres. No estoy casado, pero tengo novia. Espero que se venga a vivir a Kazán y que mis padres vengan a visitarme más”.

 

Los primeros meses en el Rubin han dejado una buena impresión en el defensa español.

 

“Tenemos un colectivo fantástico. Nos hemos juntado un grupo de futbolistas de alto nivel con un deseo inmenso de ganar. Esto me alegra muchísimo. Puedo decir con toda seguridad que he tomado la decisión correcta. Kazán es una ciudad en constante crecimiento. Aquí vive gente amable y simpática. El año que viene la ciudad acogerá los Juegos Olímpicos universitarios, y me encantaría visitarlos”.

 

El primer partido de Marcano el Rubin fue el de la Supercopa de Rusia contra el CSKA de Moscú. El Rubin ganó 2-0 e Iván obtuvo el primer título en su carrera rusa.

 

“Estoy contentísimo de que hayamos comenzado la temporada con un trofeo. Espero que nos convirtamos en campeones de Rusia y alegrar a nuestros seguidores en los partidos de Europa League. Intentaré demostrar a los fans de Kazán que mi llegada al Rubin ha fortalecido aún más el equipo”.