Sobre qué tipo de misil se trata, Sujorúkov no especificó. El viceministro de Defensa tampoco comentó las características técnicas de la nueva adquisición. Actualmente el equipamiento de las Fuerzas Aéreas de Rusia cuenta con dos misiles de crucero estratégicos: X-55 y X-555. Son parte de los bombarderos estratégicos de alcance Tu-95MS y Tu-160. Anteriormente, también se habló de los planes de incluir en el equipamiento un misil de crucero X-102.

 

El X-55 y el X-555, se diferencian entre ellos por la longitud de vuelo y el peso de la ojiva, capaz de volar a velocidades de hasta 920 kilómetros por hora. El X-102 puede alcanzar velocidades de hasta 970 kilómetros por hora. Al mismo tiempo, las municiones están equipadas con sistemas de corrección de trayectoria del terreno y pueden volar a alturas extremadamente bajas.

 

A finales de marzo de 2012, el ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdiukov, declaró que las Fuerzas Aéreas de Rusia habían recibido un nuevo misil de crucero de largo alcance. También señaló que el nuevo misil había elevado el potencial de aviación de combate de las fuerzas nucleares estratégicas.

 

Según Sujorúkov, en Rusia actualmente también se está trabajando activamente para desarrollar misiles hipersónicos. Las primeras pruebas de este proyecto están previstas para antes de finales de 2012. En agosto de 2011, la corporación Misiles Tácticos, anunció el inicio de las obras en la creación de un misil hipersónico que puede alcanzar velocidades superiores a 12 o 13 veces la velocidad del sonido.

 

La producción de misiles hipersónicos se desarrolló activamente en la URSS. En particular, en la década de 1970 se creó un laboratorio volante, Jólod, sobre la base del sistema de misiles antiaéreos S-200. Durante el vuelo de prueba del misil fue capaz de desarrollar una velocidad de 5,2 Mach (cerca de seis mil kilómetros por hora). Se cree que el proyecto tuvo un desarrollo posterior y que su perfeccionamiento se realiza ahora bajo el código Jólod-2.