Uno de los oros olímpicos llegó de la mano del dúo ruso de natación sincronizada, Natalia Ischenko y Svetlana Romashina, que se afianzaron como las mejores del mundo al dejar atrás en la prueba final a la pareja española Ana Carbonell/Andrea Fuentes y a las chinas Huang Xuechen y Liu Ou. Es la cuatra vez consecutiva, desde Sidney 2000, en el que el dúo de natación sincronizada olímpica obtiene el oro.

En su ejercicio interpretaron a dos muñecas de una caja de música al ritmo de la banda de sonido de la película de horror 'Suspiria' del italiano Dario Argento, así como del filme fantástico 'Sleepy Hollow' de Tim Burton.

Quizá sea cierto que en sus rutinas se ha perdido la sorpresa, y que las españolas tuvieron un toque de novedad con el sonido del tango que hizo disfrutar de lo lindo a los asistentes, con el que luego obtuvieron una merecida la plata por encima de la delegación china, pero las rusas son indiscutibles en la perfección de su técnica y la impresión artística.

El segundo oro fue obra de Iván Ujov, quien se subió a lo más alto del podio en el salto de altura, mientras que Iliá Zajarov se proclamó campeón en la final de trampolín de 3 metros, al imponerse a los atletas chinos, considerados como favoritos en esta modalidad.

La gimnasta Aliya Mustafina se colgó el bronce en la prueba de ejercicios libres. Con esta medalla, la joven suma ya cuatro medallas en lo primeros Juegos Olímpicos en los que participa.

Por otro lado, el levantador de pesas Ruslán Albegov fue tercero en la categoría de +105 kilogramos y el luchador Rustám Totrov se llevó la medalla de plata en la categoría de hasta 96 kilogramos.

Tras la undécima jornada de estas Olimpiadas, Rusia ascendió otro escalón en el medallero de Londres, en el que ocupa ahora el quinto puesto con 10 oros, 18 platas y 20 bronces (48). China continúa a la cabeza de la clasificación, con un total de 73 preseas (34-21-18), seguida de Estados Unidos (30-19-21), el Reino Unido (22-13-13) y Corea del Sur (12-5-6).