La reunión de ministros de Transporte de los 21 países de la APEC, celebrada el pasado 3 de agosto, ha supuesto una etapa más en la preparación para la cumbre de septiembre que se celebrará en Vladivostok. Mientras se completan las construcciones en esta ciudad la mayoría de los eventos del APEC se celebran en urbes mejor acondicionadas, sobre todo en San Petersburgo.

 

Rusia ha anunciado que durante su etapa de presidencia en la APEC una de sus cuatro prioridades es la creación de sólidas cadenas de transporte y logística No es  sorprendente, por tanto, que el ministro de Transporte, Maxím Sokolov, quien abrió la reunión, enumerase las iniciativas que su país ha propuesto durante este año: equipar las infraestructuras de transporte con sistemas globales de navegación por satélite (sobre la base de GLONASS), ofrecer una respuesta coordinada en situaciones de emergencia, establecer estándares comunes para Alerta Temprana (hace dos años, en el G-20, Dmitri Medvédev presentó una iniciativa similar), proveer las instalaciones de transporte de protección antiterrorista y armonizar los procedimientos aduaneros en el marco de la APEC. 

 

La propuesta principal de Rusia, según Maxím Sokolov, es la de diversificar las rutas de transporte de mercancías, sobre todo, entre la región Asia-Pacífico y Europa. Un lugar central en la presentación de Sokolov ocupó la diapositiva en la que se mostraba cómo las mercancías fluían de Asia a Europa no a través del Canal de Suez, como sucede actualmente, sino a través de Rusia, previa modernización de la vía ferroviaria Transiberiana, sobre todo del ramal Baikal-Amur, y de los puertos rusos en el Pacífico. 

 

La diversificación de las rutas de transporte puede reportar importantes beneficios económicos en términos de reducción de los costes de transporte y transacción, y, por consiguiente, reducir el precio del producto para el consumidor”, argumentaba el señor Sokolov ante sus colegas, recordándoles todos los inconvenientes de la ruta actual a través del Canal de Suez, entre ellos el problema de los piratas somalíes. 

 

Según él, a Moscú le gustaría, en unos pocos años, ver pasar a través de Rusia cerca del 10% del flujo comercial de Asia a Europa. Los ministros escucharon con satisfacción, y el viceministro de Transporte de Corea del Sur, Joo Sung Ho, incluso definió la creación de rutas alternativas a través de Rusia como una prioridad compartida para la región.    

 

Durante el almuerzo, los altos cargos discutieron las perspectivas de estos ambiciosos planes con los empresarios que acudieron a la reunión. Los hombres de negocios los apoyaron, pero hablaron sobre todo de los problemas por resolver. El vicepresidente de la Red Ferroviaria Rusa (RZD, por sus siglas en ruso), Alexánder Saltánov, habló de las inversiones multimillonarias que necesitará esta empresa estatal para poder desarrollar el transporte de cargas directo a Europa.

 

Una posibilidad sería el entronque de los ferrocarriles Transiberiano y Transcoreano, permitiendo el tránsito desde Corea del Sur, pasando por Corea del Norte, para finalizar empalmando el Transiberiano. Otro proyecto planteado fue el de la  construcción de un ferrocarril de vía ancha que empalmará el Ferrocarril Transiberiano con Europa Central, permitiendo a los trenes llegar hasta Viena sin tener que parar durante largas horas por la diferencia en la anchura de las vías férreas que existe entre Rusia, por un lado, y Europa Central y Occidental, por el otro.

 

Ziyavudin Magomédov, presidente del Grupo 'Summa', que este año encabeza el Consejo Consultivo Empresarial de APEC, coincidió en que la construcción de una nueva infraestructura es imprescindible, pero hay que asegurarse primero de que se emplea al máximo el potencial existente. 

 

Según declaró, “las prioridades deberían ser mejorar las prácticas en materia de auditoría aduanera, estandarizar los procedimientos  e introducir tecnologías modernas”. El empresario ruso añadió que “un contenedor de mercancías llega desde Vladivostok a Moscú en un promedio de 28 días, de los cuales 10 corresponden a su transporte en tren y 13 a su paso por la aduana, mientras que en Singapur, por ejemplo, un contenedor pasa por la aduana en un máximo de 24 horas”.

 

El director general de la empresa “Tecnología Rusa de Navegación” (RNT por sus siglas en ruso), Iván Necháyev, que habló después de Magomédov, sugirió a las economías de APEC adoptar un único estándar en función del cual toda la información sobre cualquier contenedor de mercancía sea grabada en una etiqueta para luego poder leerse con un escáner especial, según él, este sistema acelerará de cuatro a seis veces el existente.

 

Al final del encuentro, se preguntó en la sala si el monopolio del que goza actualmente la RZD no sería el principal obstáculo para la realización de los planes de Rusia y si esta compañía no se debería privatizar para aumentar su eficiencia.

 

La privatización no conduce necesariamente al aumento de eficiencia. Este proceso debe abordarse con sumo cuidado. Hay también empresas estatales de gran éxito, tales como la de Deutsche Bank”, respondió Alexánder Saltánov. Al oír estas palabras, Susan Kurland, vicesecretaria de Aviación Civil de Estados Unidos,  donde la red ferroviaria eficiente está en manos privadas, sonrió y movió la cabeza, pero no entró en discusión.