¿Te acuerdas de la última vez que hiciste un regalo? No un regalo de cumpleaños, de Navidad o por el Día de San Valentín, sino un regalo sin ningún motivo. Sin duda, la pregunta confunde; ¿por qué habría de hacer un regalo sin razón aparente?

Cuando hace tres años un grupo de gente con ideas parecidas decidió crear una página para hacer regalos, se encontraron con que tenían que redefinir el concepto. Uno de los fundadores de la página, Maxim Karakulov, dijo: “Cuando estábamos en el proceso de lanzar el proyecto Daru-Dar, nos enfrentamos al problema de que la noción de 'hacer regalos' no existía en absoluto... Un regalo se entendía como un don de Dios, una ayuda del Estado o el donativo de un artista a un museo. Tratamos de demostrar que podría ser diferente, que hacer regalos es natural para todo el mundo y que es algo que podemos hacer todos los días”.

Desde luego, todos intercambiamos regalos con nuestros parientes y amigos en fechas señaladas y, en su mayor parte, se quedan almacenados en un armario, en alguna parte... Pero ¿qué pasa con teléfonos usados y ordenadores en buenas condiciones? Muchos de nosotros no sabemos qué hacer con las cosas que ya tenemos y, además, siempre estamos pendientes de comprarnos la última versión...

El principio de Daru-Dar es simple: si tienes algo que no necesitas, ponlo en la página. Después puedes elegir al receptor entre los que manifiestan interés. Hasta ahora, el inventario incluye ropa, aparatos electrónicos, artículos para niños, piezas de colección e incluso joyas de oro.

En ocasiones, se ofrecen regalos realmente únicos. Recientemente, un ruso ofreció una estancia veraniega en su residencia rural de las afueras de Moscú; otro caso es el de un guía turístico que decidió regalar un tour gratuito de su ciudad natal.

En la página hay registrados más de 143.000 usuarios de 3.200 ciudades de todo el mundo. A la comunidad ya se han sumado hablantes de ruso de Ucrania, Bielorrusia, Kazajistán, Reino Unido, Francia, Alemania, España, Japón, Argentina, los Estados Unidos y muchos otros países.

¿Cuál es el secreto del éxito de la página? La posibilidad de deshacerse de objetos innecesarios a través de internet es solo una de las razones.

“Al principio me impresionó la gente que daba las gracias a Daru-Dar por darles la oportunidad de hacer amigos”, comentó Karakulov. “Los miembros de la comunidad de Moscú tienen su momento especial las tardes de los viernes, cuando vienen al centro a intercambiar regalos y conocerse”.

Maxim terminó la carrera de Económicas en la Universidad Estatal de Moscú en 1999, pero en la actualidad, este 'diseñador de interacción' propugna una economía alternativa. Y resulta que a la gente le encanta hacer regalos. Dejan comentarios en la página diciendo que les da una gran alegría sentir que han sido de ayuda para alguien.

Los fundadores de la página consideran que han creado una comunidad social de gente que ahora cree que dar es natural. Los miembros ven también la posibilidad de provocar un cambio de actitud. El fundador afirmó: “Es habitual pensar que el mundo cambia mediante revoluciones, cuando cae el viejo sistema. Los cambios a nivel mundial están asociados con violencia, destrucción y desorden. Pero un cambio de verdad implica algo muy diferente”. 

Esta filosofía se basa en los ideales popularizados por Jacques Fresco, un filósofo estadounidense, diseñador y futurista. Fresco, autor del libro 'Lo mejor que el dinero no puede comprar', celebró su 96º cumpleaños este año, pero fue capaz de dar una charla por videoconferencia que se emitió en Moscú. En su discurso, expresó su confianza en que los valores alternativos puedan reemplazar al dinero en la sociedad.

¿Por qué tenemos que depender de una burbuja financiera que puede reventar en cualquier momento? Fresco es un arquitecto que trabaja con una economía basada en los recursos: se centra en una metrópolis holística y sostenible que depende de fuentes de energía renovables y de la cooperación social. Según Fresco, la cooperación social, que incluye hacer regalos de modo desinteresado, es uno de los primeros pasos hacia este tipo de sociedad.

¿Lograrán los 143.000 idealistas de Daru-Dar cambiar nuestro mundo materialista? Es difícil de saber, pero es reconfortante saber que están entre nosotros.

Más información en la página de Daru-Dar