La noticia de que Rusia estaba dispuesta a ampliar su participación en la evacuación de cargamentos de Afganistán se dio a conocer en marzo. En concreto, las partes acordaron el establecimiento de un punto de tránsito por tierra firme y por aire en Uliánovsk. Esta decisión suscitó fuertes protestas en Rusia: la oposición, en particular el Partido Comunista, acusó a los dirigentes del país de planear la instalación de una base de la OTAN en territorio ruso.

 

Como puntos favorables, el aeropuerto de Uliánovsk cuenta con una pista larga, capaz de recibir grandes aviones de transporte, una línea ferroviaria que se está renovando y poca congestión aérea. En el aeropuerto no se están efectuando obras a gran escala y, según declara el personal aeroportuario, ni siquiera están programadas en un futuro, por lo cual sería inviable la instalación de una base de la OTAN. Sólo sería posible el tránsito y la descarga de mercancías procedentes de Afganistán.


Trabajamos como un aeropuerto normal. Si nos dicen que recibamos aviones, lo haremos. Si nos dicen que no, lo acataremos”, declaró el subdirector comercial del aeropuerto, Oleg Shalkin. Sólo los piquetes que cada semana convocan los comunistas locales perturban la calma aparente. Siguen organizando manifestaciones de protesta en el centro de la ciudad y en la región de Uliánovsk. “El dinero tiene que venir de la modernización de la industria aeronáutica y no de las tropas estadounidenses”, declaró Alexánder Kruglikov, el primer secretario del Comité Regional del Partido Comunista de Uliánovsk.

Kruglikov también expresó sus dudas con respecto a que los funcionarios de aduanas puedan ejercer un control adecuado de las mercancías. El Servicio Federal de Aduanas lleva tiempo acometiendo una reorganización de la administración aduanera en la región del Volga. Así que está previsto que la agencia de Uliánovsk se convierta en un resguardo fronterizo, con la consiguiente reducción de la plantilla en un 70%.

 

Habrá una reducción de personal de más de doscientos empleados. El resguardo fronterizo, ubicado en el aeropuerto, se transformará en un departamento de control de aduanas con una plantilla de 24 funcionarios”, confirmó el jefe de las aduanas de Uliánovsk, Valeri Guerasev. Según él, esta reestructuración es un proceso largo, por lo cual es poco probable que esté terminada para el 1 de agosto.

 

En cuanto a la supervisión de los contenedores procedentes de Afganistán, Guerasev señaló que en el documento oficial no se especifica nada al respecto. “En uno de los puntos se indica lo siguiente: ‘Las operaciones de carga relacionadas con el transporte de armas, material de guerra y equipos militares se llevará a cabo en presencia de funcionarios’. No sabría decirle qué significa, exactamente. Pronto nos visitará un oficial del Servicio Federal de Aduanas. Celebraremos una reunión en la que se planteará, en particular, esta cuestión”, añadió. En su opinión, lo más probable es que no sea preciso abrir los contenedores, sino simplemente estampar o verificar sellos y precintos.


Nikolái Doronin, vicepresidente del gobierno de la región de Uliánovsk, declaró que la cuestión aduanera no sería un obstáculo, dado que en el aeropuerto ya hay un servicio de aduanas y funciona bien. Por lo que respecta al tránsito de la OTAN, a su modo de ver, será beneficioso para la región de Uliánovsk, en forma de “impuestos adicionales, lugares de trabajo y rentabilidad de la compañía aérea Volga-Dniepr”. “Desde el punto de vista de los beneficios económicos es algo muy positivo”, añadió Doronin.


Versión abreviada. Artículo publicado originalmente en Vzgliad.