España tenía mucho interés en tener representación entre los dirigentes de SEAE. Se prevé que Fernández de la Peña tome posesión del cargo en septiembre con lo cual se convertirá en el primer diplomático español que forme parte de la cúpula de los 18 altos cargos de este organismo. Será responsable de las relaciones de la UE con los Balcanes Occidentales, Turquía, Rusia, las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central y los países incluidos en el programa de la UE de Partenariado Oriental, Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania.

 

El cargo que ocupará Fernández de la Peña estaba vacante desde marzo, cuando su predecesor, Miroslav Lajcák, fue nombrado ministro de Exteriores de Eslovaquia.

 

Catherine Ashton, Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE, al anunciar este nombramiento el 27 de julio, destacó de Fernández de la Peña “su considerable pericia y experiencia trabajando con los países europeos y de Asia Central será un gran activo para nosotros ya que observamos muchos retos a los que tenemos que enfrentarnos de forma conjunta en los próximos años”.

 

Fernández de la Peña fue nombrado embajador en la Federación Rusa en julio del 2011, durante el Año Dual España-Rusia, y poco antes de las elecciones generales españolas. Con la llegada del Partido Popular al poder se revisaron algunos de los últimos nombramientos del PSOE. En febrero se filtró a la prensa que Madrid pediría el plácet a Moscú para Ignacio Carbajal como nuevo embajador  en Rusia y el Consejo de Ministros aprobó definitivamente su nombramiento el 27 de julio.

 

Según fuentes diplomáticas españolas en Moscú, el proceso de designación oficial del nuevo embajador se alargó porque se esperaba que se resolviera el nombramiento del nuevo Director General para Europa y Asia Central del SEAE, con lo cual durante estos últimos meses en la embajada se ha vivido un período de interinidad. En la embajada de Moscú destacan la visita del Rey de España, Juan Carlos I, los días 18-19 de julio, al frente de una delegación de empresarios españoles y el especial interés que Fernández de la Peña ha demostrado para desarrollar las relaciones económicas entre España y Rusia como lo más importante del balance del año que ha pasado en Moscú.

Pilar Bonet, corresponsal de El País en Rusia y antiguos países soviéticos, confía que el nombramiento del nuevo embajador de España en Rusia “ponga fin a un año de provisionalidad en la diplomacia española en este país y de parálisis institucional en otros cuatro Estados del entorno postsoviético”. En un artículo en su blog del diario titulado “Deseos para una nueva diplomacia española” hace un llamamiento para que España haga una política más enfocada al servicio de los ciudadanos, Bonet lamenta que “durante un año la gestión diplomática de los intereses españoles en estos cinco países ha sido rehén de intereses personales y del relevo de partidos al frente del Estado”.

 

En unos tiempos tan difíciles para la economía española, Bonet cree que la casi falta de representación en países como Uzbekistán y Turkmenistán resta oportunidades de negocio para España en unas zonas emergentes con muchas posibilidades por su riqueza en hidrocarburos. Además, según esta corresponsal, “la falta de presencia española nos deja fuera de la estrategia europea” en países como Armenia y Bielorrusia.

 

Luis Felipe Fernández de la Peña, nació el 19 de mayo de 1951 en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Es licenciado en Ciencias Políticas y en 1979 ingresó en la carrera diplomática. Antes de llegar a Moscú fue Director General de Política Exterior para Europa No Comunitaria y América del Norte y Director General para América del Norte, Asia y Pacífico del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Además de la Federación Rusa y los países asignados a la representación diplomática de Moscú (Uzbekistán, Bielorrusia, Turkmenistán y Armenia), fue embajador en Croacia, Eslovenia y Turquía, desde donde se ocupaba también de Azerbaiyán.

 

 Cristina Gallach, responsable de relaciones públicas del Consejo de Ministros de la UE y antigua portavoz de Javier Solana, en una entrevista con Rusia Hoy explica que “es fundamental que en el SEAE estén representadas todas las sensibilidades de todos los países de la UE para elaborar una política exterior conjunta”.

Para esta analista, “es importante que en la cúpula dirigente del SEAE haya gente muy experta pero a la vez que provengan de las grandes diplomacias, y no hay duda que España es uno de los grandes países de la UE”. Gallach valora positivamente el nombramiento de Fernández de la Peña porque “su experiencia y vínculos como diplomático español de alto nivel son muy importantes y puede tener mucha influencia”, pero insiste que desde la cúpula dirigente del SEAE no se defienden los intereses nacionales.

Para esta experta en política exterior y europea el reto principal que se plantea al SEAE para Europa y Asia Central es el de “ser capaces de establecer una relación sólida y constructiva con Moscú, por la importancia estratégica de Rusia, porque es miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y por el importante papel que juega en los conflictos internacionales”.

 

Entre las dificultades que Bruselas se encuentra para mejorar la relación con Rusia, Gallach destaca la difícil relación que Moscú ha tenido con algunos de sus países vecinos miembros de la UE, la diferencia de posturas en muchos aspectos y la clara involución que se ha vivido últimamente en Rusia, que califica de “preocupante”, en aspectos como las garantías del sistema judicial

 

Esta experta no olvida la interdependencia energética, “porque Europa necesita la energía rusa y Moscú el mercado europeo para sus hidrocarburos”, y por eso considera importante que “se sepan encontrar los puntos de equilibrio”. Además, añade Gallach, “todas las repúblicas que caerán en el ámbito del nuevo director, sobre todo Asia Central, tienen un gran potencial de desarrollo económico en unos momentos en que Europa necesita abrirse”.

 

Gallach no olvida el ámbito de los derechos y libertades en zonas donde hay graves dificultades en este sentido, sobre todo en Asia Central, y “aquí Europa tiene que hacer un papel de vigilante y de defensa de unos valores como la democracia, el respeto a los derechos individuales, a la libertad de creencias y el respeto a las minorías, entre otros”.

 

Entre las zonas que recaerán bajo la responsabilidad del nuevo director también están los Balcanes, con los que Bruselas tiene un especial compromiso porque ingresarán en la UE cuando estén preparados. Además, Gallach, explica que la UE “tiene que ayudar a  resolver los conflictos y además tiene que hacer un trabajo de apoyo democrático, político y económico en el Cáucaso”. En cuanto a la relación de la UE con Bielorrusia, esta experta la califica de “muy difícil y con sanciones contra Minsk” y la de Ucrania de “compleja”.