En el 2011 el volumen de ventas llegó hasta los 350 millones de dólares de ventas, lo que supuso todo un récord. La introducción de exquisitos vinos y productos marítimos, la variedad de frutas frescas y secas son algunos de los logros de Chile tras 18 años de intercambio comercial con Rusia. La balanza comercial se inclina hacia Chile ya que   el  total de las ventas rusas al país latinoamericano fue de 43 millones de dólares, distribuidos principalmente en productos laminados, vodka y complementos para la perforación.  

El mercado ruso es un mercado relativamente nuevo y eventualmente complejo.  ¿Cuáles fueron las barreras de entrada al mercado ruso? 

La Dirección de promoción de Exportaciones (PRO CHILE) es un organismo dependiente de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores. PRO CHILE busca facilitar el acceso a mercados y lograr la internacionalización de empresas chilenas.

Todo empezó el año 1997. Entonces no había historial de comercio entre ambos países, lo que quiere decir que no existía la confianza para realizar negocios. Un inspector ruso debía viajar hasta Chile para verificar las condiciones de  producción. En el lado chileno se tenia la desconfianza y el temor de verse afectado por una cesación de pagos, ya que no se tenia ninguna información acerca de la contraparte rusa. Por otro lado, los hábitos de consumo en el mercado ruso eran distintos y muchas veces desconocidos, además hubo cambios en las normativas y en las leyes rusas que afectaron directa e indirectamente a los exportadores chilenos. A todo esto se sumó la barrera natural de la distancia entre Chile y Rusia, lo que elevaba los costes de transporte.

Actualmente los productos chilenos se han abierto un espacio importante en la alimentación de los rusos, pues estos han modificado su dieta porque viajan bastante, principalmente al sur de Europa.

Los productores chilenos han sabido superar las crisis económicas y adaptarse a las condiciones de mercado. Por otro lado, los órganos sanitarios rusos tiene plena confianza en las certificaciones otorgadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) chileno. Aún hoy, el productor chileno enfrenta condiciones adversas, por ejemplo el peso chileno está muy fuerte versus el dólar, lo que hace difícil al exportador chileno tener una ganancia en el negocio.

¿Cómo comenzó la exportación de productos a Rusia?

El año 1997 cuando se abrieron las barreras fitosanitarias en Rusia se introdujeron vinos y se exportaron 24 millones de dólares. Entonces en Rusia se consumían vinos producidos en el sur del país y vinos de países limítrofes, y Chile entro al mercado con vinos fuertes y duros. Se trabajó bastante en los atributos del producto y además hubo varias campañas de concienciación acerca de los beneficios del producto y los daños a la salud de otros productos, pues anteriormente el producto alcohólico preferido era el vodka. Actualmente el vino es un producto que tiene una oferta que va desde los 120 rublos (4 dólares) a los 7000 rublos (230 dólares), además entre otros productos Chile tiene importantes participaciones de mercado en ciruelas Desh, truchas, salmón pacífico congelado y kiwis.         

¿Qué características distinguen a los productos chilenos?

Son productos cultivados en excelentes condiciones fitosanitarias, pues Chile se encuentra muy bien protegidos de las plagas. Al norte por el desierto de Atacama y al sur por la Antártida; al este está la cordillera de los Andes y al oeste el Océano Pacífico.

Además estos productos tienen altos estándares de producción para los cuales se han desarrollado tecnologías de riesgo, creadas por el esfuerzo de productores chilenos.

¿Cuáles son las metas de PRO CHILE? 

Los productos chilenos llevan 18 años  en el mercado ruso por lo que PRO CHILE ha priorizado su  posicionamiento. Son productos de calidad y se pretende que se llegue a conocer su procedencia ya que muchas veces se comercializa un producto chileno y el comprador desconoce su origen.

Por otro lado, se planea introducir nuevos productos al mercado ruso, como el pisco, las pastas, los arándanos, algunos lácteos y carnes, además de  lograr un posicionamiento importante del aceite de oliva que se comercializa desde el 2008. 

Efectivamente, PRO CHILE también trabaja en la diversificación de la oferta productiva, lo que se muestra en la introducción de flores, por un lado, y software de navegación aeronáutica, por otro. Además pretende ofrecer maquinaria especializada en minería y manufacturas. Incluso hay planes para promover el turismo.

Chile llegó a ser un importante proveedor importante de alimentos. Así lo demuestra que el 89% del salmón pacífico congelado, el 77% de las truchas y el 75% de ciruelas, uvas, kiwis, pasas y manzanas consumidos en Rusia sean de procedencia chilena.

PRO CHILE ha logrado organizar reuniones de negocios semanales entre productores chilenos y representantes rusos. Además de la realización anual del evento 'Sabores de Chile', donde asisten empresarios hoteleros, prensa especializada, representantes de cadenas de alimenticias, etc.